Informe Latinoamericano – 24 de octubre de 2013 (ISSN 1741-7317) (IL-13-42)
HONDURAS: Electores hondureños no se sienten inspirados por las opciones que enfrentan
La encuesta final para la elección general del 24 de noviembre fue publicada esta semana; no se podrán difundir más encuestas en los 30 días previos a la votación. De acuerdo con la firma encuestadora local, Paradigma Encuestadora, para el 19 de octubre casi un tercio (30,8%) de los entrevistados no saben o no dicen por quienes votarían en la competencia presidencial, o no se muestran inclinados a votar en general. La encuesta coincide con una nueva campaña de la corte electoral nacional bajo el eslogan ‘Te Toca’, para alentar a los hondureños para que asistan y voten el día de la elección.
Paradigma, la única firma que publica regularmente encuestas mensuales (empezando desde febrero) este año, tiene al candidato presidencial del partido gobernante, el conservador Partido Nacional (PN), Juan Orlando Hernández, logrando una ligera ventaja sobre la líder del sondeo hasta la fecha, Xiomara Castro de Zelaya, quien se está compitiendo con eficacia como candidata sustituta de su marido, el depuesto ex presidente Manuel Zelaya (2006-2009), bajo la bandera de su nuevo partido de izquierda, Libertad y Refundación (Libre). La diferencia entre el par de líderes es un insignificante 3,5 puntos porcentuales (el margen de error de la encuesta es del 1,54%), pero esto será suficiente para elevar la moral –y la unidad– en el PN en las semanas finales de la campaña.
Durante meses ahora la contienda del 2013 ha sido una competencia entre Castro de Zelaya y Hernández; los contendientes en tercero y cuarto lugar, Mauricio Villeda del Partido Liberal (PL), el viejo partido de Zelaya; y el otro candidato ‘no-tradicional’, Salvador Nasralla, un ex presentador de la TV que compite por su propio nuevo partido, el Partido Anticorrupción (PAC) solamente tienen el 10,7% y el 9,9% respectivamente, en el último sondeo de Paradigma.
Mientras que el apoyo por Castro parece haberse nivelado un poco, Hernández parece haber avanzado más a medida que se aproxima la votación del 24 de noviembre. Esto ocurre gracias en gran medida al hecho de que él tiene la fuerza del partido gobernante detrás de él, con el PN, que controla 17 de los 18 departamentos del país, dejando de lado últimamente sus tempranas diferencias entre facciones internas para unirse detrás de su candidato en la esperanza de un segundo mandato consecutivo de cuatro años.
Sin embargo, el hecho de que la neófita Castro y su partido Libre, casi sin tener recursos, sin representación política, y no habiendo nunca antes luchado en una campaña electoral, aún podría quebrar todas las barreras políticas en Honduras para convertirse en la primera mujer presidenta del país, y al mismo tiempo poner fin a lo que su esposo calificó como el “duopolio de 120 años” entre los dos partidos tradicionales, ya es un ‘cambio paradigmático’.
Para Libre y sus seguidores, de una manera muy grande la elección de Castro podría representar el fin de una amarga lucha política interna que comenzó con el golpe ‘constitucional’ contra Zelaya en junio del 2009. Sin embargo, podría también señalar probablemente el comienzo de otro nuevo y difícil capítulo en la vida de este aún muy inestable país y es esta incertidumbre con la que Hernández y el PN están jugando fuertemente en las semanas finales de la campaña.
Mientras Hernández está prometiendo más de lo mismo, pero mejor; Libre dice estar abriendo la senda para el cambio, con Castro no ocultando el hecho de que su principal prioridad es una asamblea constituyente para reformar el sistema para hacerlo políticamente más representativo, y para desprenderse del actual modelo ‘neoliberal’, para hacerlo más incluyente social y económicamente. Esencialmente, los votantes hondureños ahora enfrentan una opción poco digerible entre ‘lo conocido’, en forma de Hernández y del PN, y el ‘conocido desconocido’, en la forma de la señora Zelaya.
- División partidaria
La división entre partidos en la contienda legislativa es en general a lo largo de las mismas líneas, reduciéndose a una carrera entre dos caballos, el PN y Libre. El PN durante los ultimos cuatro años ha retenido una confortable mayoría de alrededor de 79 (71 más unos ocho aliados) en el congreso de 128 bancas, lo que significa que sea quien sea el que triunfe, probablemente enfrentará un fracturado y difícil de gobernar congreso desde fines de enero del 2014.