Informe Latinoamericano – 28 de noviembre de 2013 (ISSN 1741-7317) (IL-13-47)
CHILE: Preparándose para la segunda ronda
Siempre iba a ser un esfuerzo cuesta arriba para Evelyn Matthei, la candidata presidencial por la gobernante Coalición por el Cambio de centro-derecha del Presidente Sebastián Piñera, quien deberá competir en una segunda ronda contra la ex presidenta Michelle Bachelet (2006-2010) de la coalición opositora de izquierda Nueva Mayoría el 15 de diciembre. Sin embargo, apenas unos días dentro de la campaña para la segunda ronda, sus perspectivas lucen aún más sombrías. En medio de nuevas fisuras en la alianza gobernante, figuras clave de los equipos de campaña del tercer y cuarto clasificados de la primera ronda del 17 de noviembre, Marco Enríquez-Ominami y Franco Parisi (quienes insisten en que ellos no votarán) se han pronunciado a favor de Bachelet.
Reconociendo el rechazo del electorado hacia la Derecha conservadora, Matthei actuó con rapidez para reconfigurar su equipo de campaña, deshaciéndose de Joaquín Lavín del partido más conservador de la Coalición, la Unión Demócrata Independiente (UDI), y reemplazándolo con nuevos rostros [IL-13-46]. La campaña de Matthei para la segunda ronda, que estará basada en capturar el voto centrista y en alentar a quienes se abstuvieron en la primera ronda para que participen en la segunda ronda, ha sido ensombrecida por una nueva controversia que afecta a la alianza gobernante después de que Antonio Horvath, un prominente senador del socio menor en la coalición, Renovación Nacional (RN), se reunió con Bachelet cuatro días después de la primera ronda electoral y aparentemente también le prometió su apoyo. El conservador diario nacional, El Mercurio, sugirió que este incidente había “arruinado” el relanzamiento de la campaña de Matthei.
Horvath, uno de los ocho senadores de RN en la cámara alta de 38 miembros, ya había producido tensiones dentro de la alianza gobernante por su decisión de trabajar en el equipo de campaña de Parisi. Él aún debe declararse públicamente si pretende votar por Bachelet, pero dijo que después de examinar los manifiestos de ambas candidatas, existía “más convergencia” con Bachelet –una posición aparentemente basada en cuestiones medioambientales (ver más abajo). Con especulaciones creciendo acerca de la posible expulsión de Horvath de la RN, su demostración de apoyo a Bachelet es un bochorno más para la alianza gobernante, que tuvo un mal desempeño en la elección legislativa del 17 de noviembre, perdiendo 10 bancas en la cámara baja de 120 bancas, para finalizar con 48 (reteniendo, sin embargo, sus 16 bancas en el senado).
Aparte de las repercusiones de esto, la preocupación más seria para Matthei ante la segunda ronda es el hecho de que el 21% combinado del electorado que votó por Enríquez-Ominami (él mismo un ex miembro del Partido Socialista de Bachelet) y Parisi está apareciendo crecientemente inaprensible.
Tanto el tercero como el cuarto candidato mantienen que ellos no votarán en la segunda ronda, en oposición al “duopolio” –el sistema bipartidista compuesto por la Concertación y la Coalición por el Cambio. Sin embargo, los equipos de campaña de ambos han indicado una inclinación hacia Bachelet.
No fue tan sorprendente cuando el 21 de noviembre 17 prominentes miembros del izquierdista Partido Progresista (PRO) de Enríquez-Ominami, liderados por el ex gobernador de Santiago, Marcelo Trivelli (2001-2005), y el actual alcalde de Arica, Salvador Urrutiam salieron en apoyo de Bachelet. El mismo día, varios miembros del equipo de campaña de Parisi –incluyendo Dino Villegas, el vocero y asesor principal de Parisi, también siguieron el ejemplo. Como economista de centro-derecha, Parisi está más alineado ideológicamente con Matthei. Sin embargo, la carrera por el segundo lugar en la primera ronda, que se degeneró en una amarga disputa entre los dos continúa teniendo un impacto. La descripción de Parisi de Matthei como una “mala mujer” y otros comentarios en ese sentido, aún persisten.
- Horvath
Un reconocido ecologista representando a la Región de Aysén, el giro hacia la ex presidenta Michelle Bachelet (2006-2010) del senador Antonio Horvath, se debe en parte a sus reservas acerca del controversial proyecto hidroeléctrico HydroAysén, que prevé la construcción de varias nuevas represas en un área de bosques vírgenes de Aysén. La línea de Bachelet es que el proyecto no es viable en su forma actual.