Informe Latinoamericano – 28 de marzo de 2014 (ISSN 1741-7317) (IL-14-12)

RASTREANDO TENDENCIAS

Brasil y Cono Sur by LatinNews 28 March 2014 877 views

BRASIL | Reducción de grado de S&P. El 24 de marzo la agencia de ratings de crédito, Standard & Poor’s (S&P), anunció que estaba bajando de grado el rating de la deuda soberana de Brasil de BBB a BBB-. Aunque anticipada, el momento de la decisión sorprendió a algunos observadores del mercado y a funcionarios del gobierno, quienes esperaban que la noticia llegase después de las elecciones de octubre. El hecho que la reducción de grado haya llegado ahora muestra la extensión del pesimismo que se extiende entre los analistas de mercado sobre las perspectivas del futuro crecimiento económico de Brasil.

Brasil vio su rating de deuda a largo plazo reducido a BBB-, el grado de inversión más bajo de la agencia. Ahora se ubica por debajo de Chile, Colombia, México, Panamá, y Perú, en la región. De acuerdo con la nota de la agencia publicada junto con el nuevo rating, “la reducción de grado refleja la combinación del deslizamiento fiscal, la perspectiva de que la ejecución fiscal permanecerá débil en medio de un crecimiento sometido en los próximos años, una capacidad constreñida para ajustar la política antes de las elecciones presidenciales, y alguna debilidad en las cuentas externas de Brasil”. La credibilidad fiscal ha sido “sistemáticamente debilitada” después de los recortes en la meta principal del presupuesto del gobierno, dijo la agencia, y los préstamos ofrecidos por los bancos estatales han “socavado la credibilidad política y la transparencia”.

Eduardo Campos, el candidato presidencial por el opositor Partido Socialista Brasileiro (PSB), dijo a los periodistas el 25 de marzo que los fundamentos macroeconómicos de Brasil permanecen en gran medida sólidos, pero que la confianza en el gobierno actual era baja. “Brasil tiene fundamentos mucho mejores que varios países, está en la senda”, Campos dijo. “Creo que lo que estamos confrontando es, por encima de todo, una crisis de expectativas, y nosotros buscaremos la solución cuando el pueblo hable en las elecciones de octubre”.

URUGUAY | Resintiendo las inversiones brasileras. El 20 de marzo el presidente del Instituto Nacional de Carnes (Inac) de Uruguay, Luis Alfredo Fratti, dijo que él estaba preocupado con la creciente presencia de firmas brasileras en la industria local de procesamiento de carnes. Los comentarios de Fratti vinieron después del anuncio de Minerva Foods de Brasil de que había acordado la compra del frigorífico Carrasco por US$37m. La compra convierte a Minerva, que ya posee un matadero en Uruguay, en el segundo mayor procesador y exportador de carnes del país, con una participación del 18% en el mercado, detrás de Marfrig (también brasilera), que tiene el 21,8% de participación en el mercado.

El acuerdo también permite a Minerva ingresar en el mercado local de procesamiento de carne ovina por primera vez. Fratti dijo que la adquisición de Carrasco por parte de Minerva resultará en una concentración mayor de la industria local de la carne en manos de capital brasilero, señalando que las firmas brasileras (además de Minerva y Marfrig, el gigante brasilero procesador de alimentos JBS también posee mataderos en Uruguay) ahora controlarán el 41% de las operaciones de este sector.

Fratti dijo que esto era razón suficiente de preocupación para el gobierno pues “si pudiéramos elegir, sería preferible tener firmas multinacionales de diferentes nacionalidades [en el sector], pero nosotros no podemos hacer esa elección”. En particular, Fratti explicó que como muchos productores locales, Inac también está preocupado ante la perspectiva de que las firmas brasileras podrían empezar a dictar las políticas del mercado local, tales como establecer los niveles de precios o adoptar ciertos límites de producción diseñados para servir a los brasileros, en vez de a los intereses económicos locales.

Tan pronto como Minerva anunció sus planes para adquirir Carrasco a comienzos de este mes, la influyente Federación Rural (FR) de Uruguay emitió una declaración pública expresando su preocupación de que la concentración de mataderos del país en manos extranjeras era “severamente desalentador” para los criadores locales de ganado para la producción de carne. De acuerdo con la FR, en meses recientes sus miembros han encontrado dificultades para vender su ganado a los mataderos locales pues las firmas de propiedad brasilera en particular aparentemente obtienen su ganado a través de la frontera. La declaración de la FR advierte que los “efectos negativos” de esta situación podrían “no solamente perjudicar a los productores sino también a los trabajadores vinculados con la industria de la carne”.

En un esfuerzo para no atizar las tensiones aún más, Fratti dijo que el hecho de que las firmas brasileras estén invirtiendo en la industria de la carne de Uruguay, sugiere que estas la ven como una buena oportunidad de inversión y que en el largo plazo tales inversiones serían beneficiosas para el país. De hecho, Fratti recordó que hace unos algunos años el mismo gobierno uruguayo “pedía a Brasil que considere invertir más en Uruguay”. Y agregó, “pero quizá nosotros somos tan pequeños que ahora tendremos que decirles ‘sí, inviertan, ¡pero no tanto!”.

  • Banco do Brasil

El 22 de marzo Banco do Brasil, el cual es controlado por el estado brasilero, anunció que había recaudado US$1mm de un préstamo sindicado con un grupo de otros 22 bancos. Esta es la primera vez que el Banco do Brasil, el banco más grande de América Latina, ha recurrido a tal tipo de operación en un esfuerzo por reunir capital. En años recientes los préstamos sindicados se han convertido en una alternativa popular para los bancos y otras firmas para reunir fondos rápidamente, pues estas operaciones toman considerablemente menos tiempo que una emisión de bonos. De acuerdo con la declaración del Banco do Brasil, el banco obtuvo el préstamo en dos tramos –un préstamo de US$700m a tres años, con una tasa de interés de 1,35 puntos porcentuales por encima que la tasa de seis meses de la London Interbank Offered Rate (Libor) y un préstamo de US$300m a cuatro años a una tasa de interés de 1,5 puntos porcentuales por encima de la tasa Libor.