Informe Latinoamericano – 16 de mayo de 2014 (ISSN 1741-7317) (IL-14-19)

HONDURAS: Rabia y gas lacrimógeno en el congreso

Centroamérica y El Caribe by LatinNews 16 May 2014 808 views

Imágenes dramáticas –transmitidas a todo el mundo– del ex presidente, Manuel ‘Mel’ Zelaya (2006-2009) aferrando un pañuelo sobre su boca, y nubes de gas lacrimógeno saliendo del edificio del Congreso Nacional sugerían un ataque terrorista de alguna clase. De hecho, las fuerzas de seguridad hondureñas fueron forzadas a actuar bajo órdenes del presidente del congreso, Mauricio Oliva, para desalojar a Zelaya y a sus colegas diputados por no adherirse a las nuevas medidas de seguridad del edificio y por conducta desordenada dentro de la legislatura. Todo en un día trabajo, explicó un impenitente Oliva al día siguiente.

Zelaya y miembros de su nuevo vehículo político, Libertad y Refundación (Libre), objetaron las nuevas normas para el ingreso a la legislatura que aparentemente les obliga a utilizar las escaleras laterales y no el ascensor principal y que restringe el acceso del público a la galería. Los diputados de Libre, junto con docenas de partidarios, causaron un revuelo tanto dentro como fuera del edificio, con considerable vandalismo reportado por las autoridades. El Congreso reanudó las sesiones ordinarias un día más tarde, con los legisladores de Libre de vuelta en sus bancas. Mientras que los partidarios de Libre continuaban protestando en voz alta desde afuera, Oliva dijo que era “el primero en lamentar lo ocurrido”, pero que él bien sabía que sucedería y acusó a Libre de no saber cómo comportarse y de actuar sediciosamente.

Zelaya, quien asegura que Oliva le ha negado a Libre su voz desde que sus diputados ocuparon sus bancas a fines de enero, respondió que él y Libre no cederán ante la “represión”. “Usted no es el primero en reprimirme, presidente. Le recuerdo que antes, me atacaron en la embajada brasilera. Usted no tiene el honor de ser el primero”, expresó Zelaya, refiriéndose a su larga estadía como refugiado en la embajada brasilera en Tegucigalpa después de ser derrocado en junio del 2009.

“Este congreso ha nacido como el producto de la democracia, como un poder del Estado. No puede ser una oficina de tramitación para Juan Orlando [Hernández, el Presidente]; tampoco puede someterse a lo que el Presidente de Honduras quiere. Eso era en [el tiempo de] las monarquías”, dijo Zelaya durante una larga intervención de 20 minutos. Nadie sabe acerca de la independencia de las instituciones del Estado mejor que Zelaya. Cuando él fue presidente luchó –y perdió– una feroz y arriesgada batalla política con el Congreso y la corte suprema, que eventualmente unieron fuerzas para removerlo del poder (sobre bases legales aún cuestionadas).

Libre tiene 37 de las 128 bancas del Congreso, convirtiéndolo en el segundo mayor partido en el Congreso, y con el apoyo del otro nuevo partido de oposición, el Partido Anti-Corrupción (13 bancas), puede reunir un fuerte bloque opositor de hasta 50 miembros. El gobernante Partido Nacional (PN), con 48 bancas, ha logrado, hasta la fecha, mantener de su lado una mayoría de diputados del otro partido tradicional, el Partido Liberal (PL), que tiene 27 bancas, para lograr una mayoría funcional. Sin embargo, ocurre que el PL es el ex partido de Zelaya, y él aún cuenta con apoyo entre algunos de sus ex colegas, lo que significa que la alianza PN-PL es frágil en el mejor de los casos. Por esta razón, el ejecutivo ha enviado una serie de propuestas legislativas al Congreso en sus primeros 100 días, con Oliva trabajando velozmente para asegurar la aprobación de todas ellas, y con Libre sin poder hacer nada al respecto.

El Presidente Hernández, él mismo un presidente del congreso por casi cuatro años, bajo su predecesor, Porfirio Lobo (2010-2014), rehusó ser arrastrado en la última reyerta, pero dijo que había pedido a todos los diputados que sigan trabajando en nombre del país. “Honduras está cambiando”, dijo Hernández, antes de expresar su a menudo repetida frase, “todos necesitan cumplir con su rol y yo espero eso de los diputados”.

  • Lágrimas, impuestos, y abusos

Quejándose de un ataque armado contra un concejal de distrito de Libertad y Refundación (Libre) y ex candidato a la alcaldía de Tegucigalpa, Rafael Barahona, uno de los fundadores del partido, el diputado Manuel Zelaya declaró que los primeros días del gobierno de Hernández fueron “de luto, de dolor, de lágrimas, impuestos, y abusos”. “Estamos profundamente preocupados con lo que está ocurriendo en nuestro país” dijo. Sin embargo, según cifras oficiales, la violencia está cayendo, en medio de una seguridad fuertemente militarizada.