Informe Latinoamericano – 11 de julio de 2014 (ISSN 1741-7317) (IL-14-27)
RASTREANDO TENDENCIAS
HONDURAS | La fortaleza de las finanzas públicas es cuestionada. El 8 de julio el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) difundió un estudio que arroja dudas sobre la futura estabilidad financiera de Honduras. El estudio, titulado ‘Honduras, la peligrosa ruta hacia el endeudamiento. Diagnóstico de las finanzas públicas 2010-2013 y perspectivas para 2014’, resalta un creciente déficit fiscal y una deuda pública de rápido crecimiento como las dos cuestiones financieras claves que enfrenta el país.
De acuerdo con el estudio, si el alto déficit fiscal es mantenido en los próximos años será imposible reducir la deuda pública a mediano plazo, y Honduras podría afrontar un círculo vicioso de insostenibilidad del servicio de la deuda. En el 2013, el déficit fiscal y la deuda pública de Honduras llegaron respectivamente al 7,9% y al 42,5% del PIB; y de acuerdo con el estudio, las estimaciones para ambas cifras en el 2014 permanecerán altas, con el déficit fiscal proyectándose en un 4,7% del PIB y la deuda pública expandiéndose al 52% del PIB. El estudio subraya que la deuda pesa tan fuertemente sobre las finanzas públicas de Honduras que para fines del 2014 será necesario dirigir más del 40% de los ingresos fiscales para financiar sus pagos. La deuda pública en Honduras prácticamente se ha duplicado en los últimos cuatro años, yendo de US$4.8mm en el 2009 a US$8bn en el 2013. El año pasado el país recaudo alrededor de US$1mm a través de su primera emisión de bonos de deuda externa en los mercados internacionales.
El estudio también critica la reforma fiscal promovida por el gobierno liderado por el Presidente Juan Orlando Hernández, comentando que incluso si resulta ser “una de las más productivas” de su tipo, la misma no mejorará significativamente el desempeño económico, debido a su enfoque en aplicar impuestos sobre el consumo básico. Hugo Noé Pino, el coordinador del estudio, dice que Honduras necesita disminuir constantemente el déficit fiscal. Pino sugiere que una posible solución sería “reducir sustancialmente el déficit en un marco de un pacto fiscal permitiendo el establecimiento de prioridades de gastos, uniformidad de ingresos y transparencia en el uso de los recursos”. Ricardo Barrientos, un economista que contribuyó con el estudio, se hizo eco de las palabras de Pino, pidiendo por “un pacto fiscal que trace un sendero de estabilización y de mejoramiento de las finanzas públicas”.