Informe Latinoamericano – 19 de septiembre de 2014 (ISSN 1741-7317) (IL-14-37)
ARGENTINA: El peso se hunde rápidamente
Primero fue conocido como el dólar ‘Messi’. El número 10 de la camiseta del futbolista argentino se convirtió en el término usado en la jerga popular para la tasa del dólar en el mercado negro, cuando ésta se elevó por encima de los diez pesos. Cuando rompió el umbral de los 14 pesos por dólar, los argentinos bromeaban diciendo que ahora era el ‘Dólar Mascherano’. El 17 de septiembre, el peso se comerciaba por encima de 15 por dólar. Ahora es el ‘Dólar Demichelis’.
En las calles de Buenos Aires, los gendarmes se han desplegado esta semana, en un intento por suprimir el comercio ilegal del dólar. Mientras que los volúmenes de comercialización de la divisa en las ‘cuevas’ de la ciudad, los escenarios tradicionales de cambio de dinero, parecen ahora bastante escasos, los acuerdos ahora se hacen a través del teléfono. La moneda cayó luego de una declaración del banco central (BCRA), en la cual admitió que su stock de reservas de moneda extranjera había caída unos US$184m el 15 de septiembre. El gobierno ahora tiene en el banco sólo US$28,2mm. El temor es que el gobierno podría quedarse sin dólares para pagar a sus acreedores y sus facturas de importaciones.
Axel Kicillof, el ministro de economía, dijo que no hay razón económica para que el peso se cambie a tal tasa. En cambio, él insinuó que otras fuerzas estaban detrás de la caída del valor del peso. “Nada es coincidencia”, Kicillof dijo, “la subida del dólar ‘blue’ [como se conoce también la tasa del mercado negro], los fondos buitres, las palabras de la embajada de EU
”. El canciller de Argentina está actualmente enzarzado en una furiosa disputa con el embajador interino de EU, Kevin Sullivan, después de éste haya cuestionado la decisión de Argentina de plantear su punto muerto con las cortes de EU sobre la deuda durante la Asamblea General de la ONU.
Hablando con el sitio web de noticias financieras, Cronista.com, Francisco Mendonça, el director del Grupo Hecke, dijo, “Con el dólar por encima de los Ar$15, la confianza en la economía se ha perdido completamente, y como siempre ocurre, todos tratan de volver al dólar”. Con la tasa oficial en Ar$8,3/US$1, la diferencia entre las dos tasas de cambio es de más del 80%, pero Mendonça alega que lo único que le importa al mercado es conseguir dólares de EU, “la huidas hacia la calidad”. Mientras Tanto, él dijo, “el gobierno se ha quedado sin herramientas de política monetaria para frenar esto”.
Casi todos los analistas de los mercados de divisas esperan una inminentemente segunda devaluación, pero la pregunta es si puede ser manejada tan suavemente como la primera, en enero de este año. En las proyecciones exageradamente optimistas del presupuesto para el 2015, que Kicillof presentó al congreso la semana pasada, él predijo una tasa de cambio de Ar$9,45/US$1. Siobhan Morden, la directora de ingresos fijos de América Latina del Jefferies Group LLC en Nueva York, predice que habrá una devaluación después de la Navidad, para evitar hacer las importaciones más costosas antes del periodo de compras del feriado.
A diferencia de la mayoría de los observadores nacionales e internacionales, el presupuesto de Kicillof espera un crecimiento del 0,5% este año, con una inflación del 21,3%. Para el año próximo el pronóstico oficial de crecimiento es del 2,8% con la inflación cayendo al 14,5%. “Argentina se está dirigiendo hacia un escenario muy sólido de mediano y largo plazo,” declaró Jorge Capitanich, el jefe de gabinete, después de la presentación del presupuesto. Como resultado, el presupuesto no incluye “aumentos de impuestos o recortes presupuestarios” en el 2015.
El gobierno tiene un largo historial de espectacular optimismo sobre sus pronósticos y, al parecer, estas últimas estadísticas no son la excepción. Las estadísticas de la inflación compiladas por economistas simpatizantes con la oposición afirman que la tasa para los últimos 12 meses es de más del 40%. El congreso debe votar sobre el presupuesto a principios de octubre, pero ya varios políticos de la oposición han atacado la credibilidad de las cifras de Kicillof. Fausto Spotorno, un economista en Orlando Ferreres y Asociados, describe los números de Kicillof como “improbables”, señalando que los precios de la soja están cayendo, el empleo está bajando, la inflación se eleva y carcome los salarios reales […] y después tenemos el default, que incrementa el costo de pedir prestado”. Un sondeo de Bloomberg de 22 economistas da un pronóstico de consenso de una contracción de 1% en el PIB real anual este año.
- Problemas en diciembre
Luis Barrionuevo, uno de los líderes de la Confederación General del Trabajo (CGT) anti-gobierno, ha predicho trastornos sociales en diciembre, tradicionalmente un mes de malestar social en la Argentina. Como uno de los organizadores de las dos huelgas generales pasadas, no está claro si su predicción es un perspicaz análisis o una amenaza. Preguntado sobre sus comentarios, Barrionuevo dijo que la misma Presidenta Cristina Fernández había pronosticado que si la inflación estuviera “realmente en un 25%, el país explotaría”.