Informe Latinoamericano – 21 de noviembre de 2014 (ISSN 1741-7317) (IL-14-46)
BRASIL: ‘Operação Lava Jato’ salpica indiscriminadamente
Durante la semana pasada al menos 23 de algunos de los más ricos y poderosos empresarios de Brasil fueron arrestados. Hasta ahora se han emitido 85 órdenes de captura durante el curso de la ‘Operação Lava Jato’, la investigación sobre el esquema de sobornos políticos en el gigante petrolero estatal, Petrobrás, la mayor compañía de América Latina. Hablando al margen de la reunión del G-20 en Australia, la Presidenta Dilma Rousseff dijo que la investigación tiene la capacidad de “cambiar a Brasil para siempre”.
La tarde del 14 de noviembre fue bastante sombría para Petrobrás, la cual es un 54% controlada por el Estado. La compañía emitió un comunicado diciendo que no podía difundir su informe de ganancias del tercer trimestre debido a la investigación, descrita como “un momento único en la historia” de la compañía. Casi al mismo tiempo, 300 oficiales de la policía estaban allanando las oficinas centrales de la compañía en Rio de Janeiro y las de varios de sus contratistas. Incluidas algunas de las más grandes firmas de construcción de Brasil, como Odebrecht, Mendes Junior, y Camargo Corrêa.
Todas las compañías que están siendo investigadas fueron importantes donantes a las campañas electorales de la Presidenta Rousseff, y su principal oponente, Aécio Neves, del Partido da Social Democracia Brasileira (PSDB). Más de US$720m en activos pertenecientes a las compañías e individuos, han sido congelados por la policía federal. Según el titular del tribunal de cuentas de la unión (TCU), el esquema de corrupción en Petrobrás puede haber llegado a R$4mm (US$1,6mm). La corte dijo que Petrobrás gastó R$30mm sin el adecuado proceso de licitaciones. Ocho de las 10 firmas de construcción más importantes de Brasil están siendo investigadas como parte de la ‘Operación Lava Auto’.
En el centro del esquema están dos hombres que fueron arrestados a principios de este año: Alberto Yousseff, un operador de dinero en el mercado negro, y Paulo Roberto Costa, el ex director de abastecimiento en Petrobrás. De acuerdo con su testimonio, el 3% del valor de los contratos acordados entre Petrobrás y sus contratistas fueron canalizados al gobernante Partido dos Trabalhadores (PT), y sus aliados, el Partido do Movimento Democrático Brasileiro (PMDB) y el Partido Progressista (PP).
Con el arresto de algunos de los hombres más poderosos de Brasil, el fiscal general, Rodrigo Janot, dijo que él esperaba que sus detenciones los alentará a testificar. Varios de ellos ya han acordado retornar millones de dólares a los cofres del Estado. Sin embargo, la naturaleza del gran alcance de la investigación ha alcanzado a algunas víctimas inocentes. El 18 de noviembre la policía federal informó a la prensa que Yousseff y Costa habían implicado al sucesor de Costa, José Carlos Cosenza. Inmediatamente, ministros del gobierno comenzaron a presionar para que sea removido de su cargo, a pesar de sus afirmaciones de inocencia. El día siguiente, 19 de noviembre, la policía admitió que habían cometido un error, y que Cosenza no estaba implicado de ninguna manera.
A pesar de todo, el ex presidente Lula da Silva (2003-2011), hizo saber que él piensa que la presidenta (CEO) de Petrobrás, María das Graças Silva Foster, debería renunciar. Lula afirmó que Silva Foster, quien fue designada por Rousseff en el 2012, carece de la suficiente capacidad política para dirigir la empresa en este momento tan sensible. Sus aliados también han sido claros en que ella no ha hecho lo suficiente para proteger la reputación del PT. Jaques Wagner, un ex gobernador del estado de Bahia, ha sido nombrado como la opción preferida por Lula para dirigir Petrobrás.
Si algo positivo puede desprenderse de la saga, es que es posible que dada la escala de la corrupción pueda, en el largo plazo, ayudar a los planes de Rousseff de promover una reforma política. Gran parte de la corrupción surgió de la necesidad de los partidos políticos de Brasil de pagar por sus costosas campañas electorales. Con la descomposición tan extendida como ahora parece ser, y Petrobrás convertida en una sombra de la compañía que fue en el 2008, el congreso ahora podría concluir que bloquear la reforma política lo podría del lado equivocado del debate.
- Corrupción
Hablando el 18 de noviembre, el abogado de Fernando Soares, un operador político también conocido por el nombre de ‘Fernando Baiano’, quien supuestamente actuaba como mediador para facilitar los pagos entre Petrobrás y el Partido do Movimento Democrático Brasileiro (PMDB), defendió a su cliente diciendo que “ninguna obra pública en Brasil se completa sin algún tipo de ‘arreglo’”.