Informe Latinoamericano – 16 de enero de 2015 (ISSN 1741-7317) (IL-15-02)
ARGENTINA: Fiscal del caso Amia acusa a la Presidenta Fernández de encubrimiento
La Presidenta de Argentina, Cristina Fernández, y otros importantes funcionarios del gobierno han “encubierto” la participación de iraníes en el atentado de bomba en 1994 contra las oficinas centrales de la Asociación Mutual Israelita Argentina (Amia) en Buenos Aires, de acuerdo con Alberto Nisman, el fiscal en la investigación sobre el atentado. En un documento difundido el 14 de enero, Nisman demandó el congelamiento de Arg$200m de los activos de Fernández y el derecho a interrogarla a ella; al canciller, Héctor Timerman; y al titular del grupo juvenil kirchnerista, Andrés Larroque. De acuerdo con el informe de Nisman, el gobierno buscó “facilitar” que Irán se mantenga fuera del caso Amia a fin de asegurar las buenas relaciones comerciales entre ambos países.
El atentado contra las oficinas centrales de la Amia fue el más mortífero en la historia de Argentina. Fueron muertas 85 personas y cientos resultaron heridas. Nadie ha sido procesado con relación al ataque, y el caso ha estado marcado por acusaciones de encubrimiento e incompetencia. En octubre del 2006, Nisman y otro fiscal acusaron formalmente a Hezbollah de dirigir el atentado, con el apoyo del gobierno de Irán; una acusación que Teherán ha ganado repetidas veces.
En enero del 2013, Irán y Argentina llegaron a un acuerdo acerca de crear una comisión de la verdad para investigar el atentado, cuyos términos fueron seriamente criticados por EU, Israel, y la oposición argentina. En mayo del 2014, la corte suprema de Argentina revocó el acuerdo para formar la comisión y la investigación ha quedado estancada desde entonces.
De acuerdo con el documento de 300 páginas de Nisman, la Presidenta Fernández y sus funcionarios querían exonerar a importantes funcionarios iraníes sospechados de haber participado en el atentado, a fin de “establecer relaciones comerciales para mitigar la severa crisis energética de Argentina, a través de un intercambio de petróleo por granos”. En su informe, Nisman afirma que “la Presidenta desvió la investigación, abandonando años de una legítima defensa por justicia, y buscó liberar de acusaciones a los iraníes, a pesar de sus probados lazos con el ataque. Ella decidió fabricar ‘la inocencia de Irán’”. Nisman alega que Buenos Aires y Teherán establecieron un canal de comunicaciones clandestino para facilitar este acuerdo. La evidencia de su afirmación está basada principalmente en intercepciones telefónicas.
El gobierno ha negado con fuerza los cargos. Aníbal Fernández, secretario de la presidencia, calificó de “ridículas” las acusaciones. En una conferencia de prensa del 14 de enero, él dijo, que “presentar una queja contra la Presidenta por usar sus poderes constitucionales no tiene sentido”. Los potenciales candidatos presidenciales vinculados al gobernante Frente para la Victoria (FPV) también desecharon los cargos. Sin embargo, importantes políticos de la oposición, han pedido reunirse con Nisman para discutir los alegatos. Sergio Massa, un importante precandidato presidencial opositor, dijo que el informe de Nisman muestra la futilidad de firmar un memorándum de entendimiento con un país “que apoya el terrorismo”.
Aún no está claro cómo esto incidirá políticamente. Es probable que las acusaciones incrementen el nivel de paranoia dentro de los círculos del gobierno. La Presidenta y sus ministros a menudo hablan de “golpismo” dentro de la oposición. El informe de Nisman también hace sonar el llamado a difuntos para la misma comisión de la verdad, aunque ya lucía extremadamente improbable que esta tuviera éxito en descubrir nada útil. Un enjuiciamiento exitoso de cualquiera de los culpables está más lejos que nunca.
El momento en que se da a conocer el informe también es interesante. Timerman está bajo fuego actualmente por su decisión de asistir a la marcha de solidaridad con la revista satírica Charlie Hebdo en París el 11 de enero como un ciudadano privado, en vez de como representante del gobierno. Los políticos de la oposición han sugerido que lo hizo a pedido de la Presidenta, para evitar antagonizar a Irán. Una vez más el gobierno ha negado esto fuertemente.
- Responden los judíos argentinos
Representantes de la comunidad judía de Argentina, de unos 200.000 miembros, reaccionaron con cautela ante el informe de Nisman. Julio Schlosser, el presidente de la Asociación Argentina-Judía dijo que la noticia era completamente inesperada. “Nosotros ahora estamos esperando ver si podemos reunirnos con Nisman, para conocer en detalle algo que hemos escuchado a través de los medios de comunicación” dijo Schlosser.