Informe Latinoamericano – 21 de mayo de 2015 (ISSN 1741-7317) (IL-15-20)
BRASIL: Rousseff logra aprobación de su nominado para el Supremo Tribunal Federal
El senado federal de Brasil votó esta semana por 52 a 27 a favor de la aprobación de Luiz Edson Fachin para el Supremo Tribunal Federal (STF). El resultado fue una victoria significativa para la Presidenta Dilma Rousseff, quien nominó a Fachin. Solamente cinco jueces del STF han sido hasta ahora rechazados por el senado en la historia de Brasil como república, pero el ejecutivo lucía tan débil que en cierto punto parecía que Fachin podría ser el sexto.
Está dentro de las facultades del Presidente nombrar a alguien, entre las edades de 35 a 65 años, con un notable conocimiento jurídico y una reputación intachable, a la posición de magistrado del STF. Ha habido una vacante en el tribunal desde junio del año pasado, cuando Joaquim Barbosa, quien presidió la mayor parte del juicio sobre el escándalo de dinero a cambio de votos en el congreso federal del mensalão, se retiró. Después de la reciente votación en el congreso federal elevando la edad de jubilación de los jueces federales, Fachin podría ser la última nominación que haga la Presidenta Rousseff para el STF.
Fachin enfrentó tres grandes obstáculos para ser nombrado. Primero, que el del presidente del senado federal, Renan Calheiros, del nominalmente aliado al gobierno Partido do Movimento Democrático Brasileiro (PMDB), había estado promoviendo el rechazo de Fachin entre bambalinas. Desde que el nombre de Calheiros apareció en la lista de políticos que son investigados por su presunta participación en el escándalo de corrupción en Petrobrás, sus relaciones con Rousseff se han deteriorado, con el primero pareciendo intentar hacerle la vida difícil a la última. En segundo lugar, algunos en el senado tenían una objeción técnica y legal contra el nombramiento de Fachin: el hecho que él aparentemente había violado la constitución del estado de Paraná al ejercer privadamente como abogado mientras era fiscal del estado. Y en tercer lugar, el principal opositor Partido da Social Democracia Brasileira (PSDB) estaba deseoso de infligir una derrota embarazosa a Rousseff, cualesquiera sean las calificaciones de Fachin.
El profesor de leyes superó el mayor obstáculo la semana pasada cuando, después de una agotadora audiencia de 12 horas, él fue aprobado por el comité constitucional y de justicia del senado (CCJ). Su fuerte desempeño frente al comité, y sus esfuerzos por distanciarse de algunos de los elementos más radicales de su reputación, parecen haber facilitado su paso al STF. Pocos habían cuestionado sus credenciales legales, pero los miembros más conservadores del senado objetaron su aparente identificación con causas progresistas. En el pasado, Fachin había defendido a miembros del Movimento Sem Terra (MST), el movimiento de los trabajadores rurales sin tierra, y había apoyado públicamente la elección de Rousseff en el 2010.
Después de la votación, los senadores quienes votaron contra el nombramiento de Fachin expresaron su decepción. Ronaldo Caiado, del partido Democratas (DEM), lamentó el nombramiento de un hombre con claras afinidades “políticas e ideológicas” con la Presidenta Rousseff, diciendo que Brasil realmente necesitaba de alguien que podría contribuir “más calmadamente” a las decisiones del STF, y cuestionó si Fachin podría ser capaz de actuar con imparcialidad. Por otro lado, Humberto Costa, líder del gobernante Partido dos Trabalhadores (PT) en el senado, dio la bienvenida al nombramiento de un hombre “con actitudes progresistas”.
Mientras que el éxito de Fachin representa una clara victoria para Rousseff, no hay garantías de que el PT no pueda arrepentirse en algún momento de su nombramiento. Barbosa, el juez a quien Fachin reemplazaría, fue designado por el ex presidente, Lula da Silva (2003-2011), pero luego se convirtió en una especie de pesadilla para el PT y el Presidente debido a su prominente rol en las audiencias del mensalão. De hecho, Fachin citó a Barbosa como un precedente para demostrar que a pesar de su pasado apoyo al PT, él puede ser invocado para emitir un juicio imparcial sobre cualquier político de cualquier partido político.
- El escándalo de Petrobrás
Aunque Luiz Edson Fachin no estará involucrado en los casos de diputados del congreso federal sospechados de estar implicados en el escándalo que rodea a la petrolera estatal, Petrobrás, si es que son llevados a juicio, el plenario del Supremo Tribunal Federal (STF), incluyendo Fachin, pasará juicio sobre Eduardo Cunha, el presidente (del Partido do Movimento Democrático Brasileiro [PMDB]) de la cámara baja del congreso, y Renan Calheiros, el presidente del senado (también del PMDB), en caso de ser acusados formalmente por su papel en el escándalo de corrupción en Petrobrás.