Informe Latinoamericano – 11 de junio de 2015 (ISSN 1741-7317) (IL-15-23)
ARGENTINA: La segunda huelga del año deja el mismo resultado
En la segunda huelga general del 2015, los sindicatos opuestos al gobierno de la Presidenta Cristina Fernández lograron parar todos los servicios del transporte en las más grandes ciudades de la Argentina, incluyendo Buenos Aires, el 9 de junio. Tres sindicatos del transporte están protestando contra la decisión del gobierno de imponer un límite del 27% a los aumentos salariales este año, alegando que la cifra no llega al 30% de inflación pronosticada para el 2015. Los sindicatos también quieren que el umbral del impuesto a las ganancias se eleve para permitir a los trabajadores pobres llevar más de su salario a casa. Aunque la huelga fue exitosa en paralizar partes de la capital, la respuesta del gobierno sugiere que un avance importante en las negociaciones es improbable.
Representantes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y de la Confederación General del Trabajo (CGT) erigieron bloqueos de caminos en la madrugada sobre las principales calles de la capital. Los puertos también fueron cerrados, la basura quedó sin ser recolectada y las entregas de combustible se paralizaron. Todos los vuelos internos fueron cancelados durante todo el día, así como también algunos vuelos internacionales. Esta fue la quinta huelga nacional desde el 2007. “La huelga fue contundente”, dijo Hugo Moyano, el líder de la facción disidente de la CGT en una conferencia de prensa. “La huelga será recordada como un hito histórico”, agregó Moyano. Luis Barrionuevo, líder de la CGT Azul y Blanco, afirmó que negociar con la dictadura militar era más fácil que hablar con el gobierno actual. Se prometieron más acciones si el gobierno no prestaba atención a sus demandas.
Hasta ahora, el gobierno no ha dado la impresión de que se haya impresionado por la huelga. Aníbal Fernández, el jefe de gabinete, minimizó su impacto y dijo que la huelga “sirvió para nada”. Él repitió su antigua aseveración de que la huelga estaba diseñada para impactar sobre las próximas elecciones. “Esta es una huelga política”, dijo. Las listas de candidatos para las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (Paso) a ser celebradas el 9 de agosto cerrarán en poco más de una semana, el 20 de junio. Pero los sindicalistas huelguistas parecen estar faltos de opciones a medida que las elecciones se acercan.
Mientras que los sindicalistas han estado tradicionalmente bien representados en las listas de los partidos, los lugares en las listas del Frente para la Victoria (FPV, Kirchneristas) la facción gobernante del Partido Justicialista (PJ, Peronistas), irán a funcionarios de sindicatos pro-gobierno. Con la elección presidencial crecientemente convertida en una carrera entre dos candidatos, Daniel Scioli, el probable candidato del FPV, y Mauricio Macri, el candidato de la centro-derechista Propuesta Republicana (PRO), no hay una opción creíble de Izquierda para los sindicalistas militantes.
Sergio Massa, el candidato presidencial ubicado en tercer lugar en las encuestas, es un kirchnerista disidente convertido en líder de la facción opositora del PJ, Frente Renovador (FR). El 10 de junio, Massa reiteró su decisión de mantenerse en la carrera pese al hecho de que esta hemorrágicamente perdiendo apoyo. Un día antes Massa perdió el apoyo de Gabriel Katapodis, el alcalde de San Martín, en la provincia de Buenos Aires, quien retornó al FPV. Katapodis era uno de los fundadores del FR y uno de los más cercanos aliados de Massa, por lo tanto, su decisión de cambiar de barco es profundamente dañina para las perspectivas de Massa. Durante las últimas semanas, varios partidarios de alto perfil del FR abandonaron el partido, ya sea volviendo al FPV o uniéndose al PRO de Macri.
La pobreza en Argentina
Hablando durante su visita a Roma, Italia, durante el fin de semana (6-7 de junio), la Presidenta Cristina Fernández afirmó que la tasa de la pobreza en la Argentina estaba debajo del 5%. Las cifras citadas por Fernández, provienen de la desacreditada agencia oficial de estadísticas, Indec, del 2013. Si fuesen verdad, Argentina tendría una tasa de pobreza por debajo de la mayoría de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), incluidos Dinamarca, Noruega, y Gran Bretaña (ver abajo).
- Pobreza
Las estadísticas de la pobreza citadas por la Presidenta Fernández, fueron disputadas. La Pontificia Universidad Católica Argentina alega que la cifra es del 27,5%, mientras que el movimiento sindical ubica la tasa de pobreza entre el18% y el 29%. Incluso dentro del gobierno hay desacuerdo, con el presidente de la cámara baja del congreso, Julián Domínguez, afirmando a comienzos de este año que la cifra era del 14,9%. La Presidenta Fernández estaba hablando en un evento de la Organización de Alimentos y Agricultura de las Naciones Unidas (FAO, siglas en inglés), en Roma donde ella estaba recibiendo un premio reconociendo los logros de Argentina en reducir la desnutrición de la población a menos del 5% desde 1990.