Informe Latinoamericano – 27 de agosto de 2015 (ISSN 1741-7317) (IL-15-34)
ARGENTINA: Disturbios en Tucumán dan una oportunidad a la oposición
En una conferencia de prensa conjunta del 26 de agosto los principales candidatos presidenciales de la oposición política en la Argentina exigieron “transparencia” para las elecciones generales del 25 de octubre. Durante el fin de semana (22-23 de agosto), las elecciones en la provincia norteña de Tucumán fueron estropeadas por las acusaciones de fraude y demostraciones que fueron reprimidas violentamente. Para enfatizar su posición, los candidatos opositores fueron acompañados en el escenario por José Cano, el candidato a gobernador de Tucumán de la Unión Cívica Radical (UCR), quien perdió la votación del domingo ante Juan Manzur, del Frente para la Victoria (FPV, Kirchneristas), la facción gobernante del Partido Justicialista (PJ, Peronistas).
Tucumán es el sexto mayor distrito electoral de Argentina; desde 1999 ha sido gobernada por el PJ. Los resultados preliminares de la contienda del 23 de agosto sugerían que Manzur venció a Cano por al menos 14 puntos porcentuales, una victoria más estrecha de lo previsto. Sin embargo, los resultados se vieron empañados por acusaciones generalizadas de fraude.
Se sabe que al menos 42 urnas con votos fueron quemadas, de un total de 3.000 en toda la provincia. El recuento provisional también excluyó un número sustancial de los votos en la capital provincial, San Miguel de Tucumán, un bastión de la oposición. Curiosamente, la oposición perdió a pesar de arrasar en cuatro ciudades principales de Tucumán. Las autoridades electorales locales descartaron celebrar elecciones de nuevo.
Las imágenes de las urnas quemadas pronto se volvieron virales, provocando demostraciones. Alrededor de 10.000 personas salieron a las calles de la capital provincial el 24 de agosto, lo que produjo una severa represión de la policía local. Secuencias mostradas por la TV de la policía usando gas lacrimógeno, spray de pimienta, y balas de goma para contener las protestas indignaron a muchos argentinos a través del país. Fueron hospitalizadas 22 personas. La noche siguiente unas estimadas 30.000 personas marcharon en Tucumán, aunque en la segunda noche, la policía adoptó un enfoque más tolerante.
El oficial de policía a cargo en la noche del 24 de agosto, ha sido acusado por el fiscal público por heridas, abuso de autoridad, y por no cumplir con su deber. José Alperovich, el gobernador kirchnerista de línea dura, a quien se responsabiliza del accionar de la policía, condenó los “excesos” de las fuerzas de seguridad.
Daniel Scioli, el candidato presidencial del FPV, viajó a Tucumán para felicitar a Manzur. Él lamentó las acciones de la policía, pero culpó directamente a la oposición. “Entiendo que Mauricio Macri [el candidato presidencial del opositor de centro-derecha Propuesta Republicana (PRO)] esté haciendo campaña, pero él no debería haber motivado a los residentes de Tucumán para que salgan a las calles porque terminamos en situaciones como las que hemos visto ayer”, dijo Scioli.
En la secuela inmediata al malestar, otras figuras del gobierno acusaron a la oposición de estar buscando usar los incidentes del domingo para socavar la credibilidad de las elecciones de octubre. Aníbal Fernández, el jefe de gabinete del gobierno federal, afirmó que la oposición estaba intentando montar “un plan orquestado fuera de nuestro país con saboteadores pagados en nuestro país”. Él desechó la cuestión de las urnas de votos quemadas, alegando que los responsables ya habían sido arrestados.
Hablando el 26 de agosto, Cano explicó las varias irregularidades observadas durante las elecciones del domingo. “Dos de nuestros candidatos fueron atacados, bolsas de alimentos fueron entregadas [a votantes que apoyaban a Manzur] y hubo una movilización de votantes, que está expresamente prohibida por la ley, y el gobierno provincial no hizo nada para frenarla”, dijo Cano.
Macri tomó el micrófono poco después, declarando que el evento estaba siendo realizado “en solidaridad con el pueblo de Tucumán”. Pidiendo la implementación del voto electrónico en todo el país en octubre, Macri dijo, “tenemos que garantizar la transparencia, no solamente sobre lo que ocurrió en Tucumán, sino en las elecciones que llegarán en unas pocas semanas”.
- Scioli
Sin que haya serios disturbios, o un significativo deterioro de las perspectivas económicas de Argentina, la oposición se verá en dificultades para derrotar al candidato presidencial del gobierno, Daniel Scioli. Con 8,3 puntos porcentuales de ventaja sobre Mauricio Macri, en las recientes primarias, Scioli sólo necesita que este margen se incremente a más de 10 puntos porcentuales para ganar en la primera ronda. Pero si no lo logra, la segunda ronda podría ser muy apretada.