Informe Latinoamericano – 17 de septiembre de 2015 (ISSN 1741-7317) (IL-15-37)
RASTREANDO TENDENCIAS
PARAGUAY | Nueva legislación disgusta al sector financiero. Viviana Varas, la presidenta del banco Itaú en Paraguay, dijo esta semana que la implementación de una recientemente aprobada ‘ley de tarjetas de crédito’ sería “impracticable”. Desde que el 26 de agosto el Presidente Horacio Cartes sancionó la ‘Ley 5476’, sobre la transparencia y el uso de tarjetas de crédito –que establece líneas directrices para el negocio de las tarjetas de crédito y establece límites sobre el nivel del interés que los emisores pueden cobrar a sus clientes– la ley ha sido fuertemente criticada por el sector bancario local. Las instituciones financieras locales alegan que la nueva legislación distorsionará el mercado de las tarjetas de crédito y que afectará su normal funcionamiento y lo volverá menos atractivo para los proveedores de tarjetas de crédito.
La ley, que fue elaborada por un grupo inter-partidario de legisladores nacionales y estipula que las tasas de interés en las tarjetas de crédito no deben ser mayores a tres veces el promedio de la tasa de ahorros, fue diseñada para abordar la actual falta de regulación del rápidamente creciente mercado de las tarjetas de crédito del país, en el cual las tasas de interés aplicadas a las tarjetas de crédito por los emisores varían libremente y en algunos casos exceden el 50%.
Los proponentes de la ley alegan que esta falta de regulación permite a algunas instituciones financieras tener como presa a los clientes de las tarjetas de crédito, dejándolos con deudas impagables. Pero los directores de instituciones financieras nacionales responden que los límites a las tasas de interés podría conducir a que menos crédito sea ofrecido a la población en general, pues ellos estarán menos dispuestos a ofrecer tarjetas de crédito a algunos clientes si ellos no pueden aplicar tasas de interés más altas. De hecho, ellos señalan investigaciones llevadas a cabo por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que han hallado que la introducción de medidas similares en otros países latinoamericanos ha conducido a la salida de pequeños actores del mercado de las tarjetas de crédito, para detrimento de la competencia del mercado y a la provisión del crédito en general.
Después de que el proyecto de ley fue aprobado por el congreso, la sociación bancaria local (Asoban), le pidió al Presidente Horacio Cartes, quien posee un banco él mismo, que vete la ley. Pero quizá consciente de cuán popular es la iniciativa, Cartes optó por no ejercer su derecho al veto. Sin embargo, un grupo de 23 instituciones financieras lideradas por Itaú, el actor dominante en el mercado local de las tarjetas de crédito con una porción del 40%, han presentado una apelación ante la corte suprema contra la ley sobre bases constitucionales (por un supuesto abuso de poder por parte del gobierno).
En una entrevista reciente, Varas dijo que haciendo a un lado la cuestión constitucional, la implementación de la ley sería problemática, pues la legislación no es clara sobre cómo será determinado el promedio de la tasa de ahorro, creando confusión e incertidumbre en el sector.
- La OCDE revisa hacia abajo el pronóstico de Brasil
La Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE) revisó hacia abajo su pronóstico de crecimiento para Brasil este año a -2,8%. Hace solamente tres meses, la OCDE estaba prediciendo una recesión mucho menos severa, de sólo -0,8%, y esperaba que la economía retorne al crecimiento en el 2016. Ahora, el pronóstico es que Brasil también estará en recesión el año próximo, con la economía contrayéndose un -0,7%. Las estimaciones de la OCDE son incluso peores que el promedio de los economistas sondeados por el banco central (BCB) en su boletín mensual Focus, que predice un crecimiento negativo del -2,55% este año y del -0,6% en el 2016.