Informe Latinoamericano
ARGENTINA: Fiscal de crímenes de guerra cuestiona 'nulidad'
El fiscal que logró sentenciar a líderes de la junta dice que el congreso se equivoca al hacer lo que prerrogativa de las cortes.
La más reciente crítica de la anulación por el congreso de las leyes de Alfonsín [IL-03-32] no sólo es un renombrado jurista, sino un hombre fuera de toda sospecha de tener simpatías hacia los que evitaron procesos por esas leyes. Es Luis Moreno Ocampo, que en 1985 procesó con éxito a los ex gobernantes militares de Argentina por crímenes cometidos durante la 'guerra sucia', y los envío a prisión (hasta que el Presidente Carlos Menem los perdonó y liberó). Moreno Ocampo en la actualidad ocupa el cargo de primer fiscal en la Corte Criminal Internacional (CCI).
Hablando en Buenos Aires luego que el senado había dado su aprobación final al proyecto de 'nulidad', Moreno Ocampo argumentó que había sido una macana (pifia) por dos razones: la primera -un criterio que sostiene en común con un número de juristas- porque declarar la nulidad de la ley está más allá de los poderes del congreso: corresponde exclusivamente a las cortes. En verdad, dijo, varias cortes menores ya han cuestionado la validez de las leyes de Alfonsín, y debe dejarse al último árbitro, la corte suprema, que decida.
Su segunda objeción es que la 'anulación' de la ley 'genera una especie de exigencia social de castigo', que en su opinión sólo creará problemas para la justicia.
Moreno Ocampo no está a favor de dejar sin castigo a los militares y miembros de las fuerzas de seguridad, pero dice que la solución de esto sería incompleta si al mismo tiempo no hay una investigación sobre los crímenes cometidos por las organizaciones guerrilleras. 'Debemos preguntarnos', dijo, 'cómo es posible que jóvenes idealistas maten a un policía sólo por ser policía, o que un oficial [militar] torture.'
La más reciente crítica de la anulación por el congreso de las leyes de Alfonsín [IL-03-32] no sólo es un renombrado jurista, sino un hombre fuera de toda sospecha de tener simpatías hacia los que evitaron procesos por esas leyes. Es Luis Moreno Ocampo, que en 1985 procesó con éxito a los ex gobernantes militares de Argentina por crímenes cometidos durante la 'guerra sucia', y los envío a prisión (hasta que el Presidente Carlos Menem los perdonó y liberó). Moreno Ocampo en la actualidad ocupa el cargo de primer fiscal en la Corte Criminal Internacional (CCI).
Hablando en Buenos Aires luego que el senado había dado su aprobación final al proyecto de 'nulidad', Moreno Ocampo argumentó que había sido una macana (pifia) por dos razones: la primera -un criterio que sostiene en común con un número de juristas- porque declarar la nulidad de la ley está más allá de los poderes del congreso: corresponde exclusivamente a las cortes. En verdad, dijo, varias cortes menores ya han cuestionado la validez de las leyes de Alfonsín, y debe dejarse al último árbitro, la corte suprema, que decida.
Su segunda objeción es que la 'anulación' de la ley 'genera una especie de exigencia social de castigo', que en su opinión sólo creará problemas para la justicia.
Moreno Ocampo no está a favor de dejar sin castigo a los militares y miembros de las fuerzas de seguridad, pero dice que la solución de esto sería incompleta si al mismo tiempo no hay una investigación sobre los crímenes cometidos por las organizaciones guerrilleras. 'Debemos preguntarnos', dijo, 'cómo es posible que jóvenes idealistas maten a un policía sólo por ser policía, o que un oficial [militar] torture.'