Informe Latinoamericano - 21 de octubre de 2003
BRASIL-ARGENTINA: Lula y Kirchner lanzan 'consenso de BA'
Pocos días después que el Presidente Néstor Kirchner, de Argentina, hizo saber que no apoyaría el deseo de Brasil de un sitio en el Consejo de Seguridad de la ONU, el Presidente Lula da Silva llegó a Buenos Aires, proponiendo que ambos asuman juntos el rol de liderazgo en Sudamérica, detrás de una estrategia trazada en el 'Consenso Buenos Aires'. El nombre fue deliberadamente elegido para dar la imagen de algo que se propone reemplazar el Consenso Washington -la serie de propuestas de políticas que incluye el enfoque neoliberal para los problemas económicos de la región.
El enfoque se origina en la reciente experiencia de ambos países en el G-22, durante las conversaciones sobre comercio en Cancún, en la posición de Kirchner en sus negociaciones con el FMI y los acreedores externos de Argentina, y en las estrategias desarrolladas por los asesores de política exterior de Lula, que concibe a Brasil jugando un papel de liderazgo en la arena internacional, construido desde su entorno inmediato hacia el exterior.
Puntos destacados
Lo que sigue son pasajes del 'Consenso Buenos Aires' y del discurso de Lula ante el congreso de Argentina, que ilustran el rumbo principal de la 'alianza estratégica' en la que están embarcados los dos líderes.
- '[Argentina y Brasil] tienen la responsabilidad de crear el embrión de una nación sudamericana [fortaleciendo primero el Mercosur] que debe ser no sólo una unión aduanera sino un espacio para la articulación de políticas industriales, agrícolas, científicas y tecnológicas que asuma una dimensión social, y garantice la libre circulación de las personas.'
- 'La alianza estratégica presente, aun con lo fuerte que puede verse, podría no expresar la intensidad total de lo que debe ser la relación entre los dos países. Lo mejor sería una asociación en la cual no haya lugar para disputas de liderazgo. [Esto es crucial si el objetivo es estar] en los pocos años siguientes en el Consejo de Seguridad de la
ONU.'
- 'La integración sudamericana debe ser promovida en interés de todos, con el objetivo de crear un modelo de desarrollo, en el cual el crecimiento, la justicia social y la dignidad de los ciudadanos estén
vinculados.'
- 'La integración regional es una opción estratégica para fortalecer la inserción de nuestros países en el mundo, acrecentando la capacidad de negociación [...] Una mayor autonomía en la toma de decisiones nos permitirá confrontar con más efectividad los movimientos desestabilizadores del capital financiero especulativo y los competidores intereses de bloques más
desarrollados.'
- '[Brasil y Argentina desean] continuar participando desde dentro de Mercosur en las negociaciones del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) con el objetivo de asegurar un acuerdo equilibrado que respete los intereses dispares de los
participantes.'
- 'Los países desarrollados [son urgidos a] cooperar efectivamente [en las negociaciones de comercio multilaterales de la OCM] para consolidar un sistema abierto, sin distorsiones y sin
discriminaciones.'
- 'La administración de la deuda pública debe tener como horizonte la creación de riquezas y empleos, la protección de los ahorros, la reducción de la pobreza, promoción de la educación y la salud, y la posibilidad de aplicar políticas sustentables de desarrollo económico y social.'
Manos a la obra
Como muestra de que pretende ir más allá de las palabras, Lula ya ha lanzado la nueva asociación a la arena práctica, invitando a representantes del gobierno de Argentina a que acompañen al canciller brasileño, Celso Amorim, en su viaje a India, para sentar las bases de la visita de estado de Lula, programada para el año próximo. Ellos asistirán a un Seminario Brasil-India y a la reunión del Consejo de Comercio Brasil-India. Empresarios de países miembros de Mercosur también han sido invitados.
Este patrón será repetido en la planeada apertura de Brasil al mundo árabe, que se iniciará en noviembre.
Lo inesperado también ha intervenido, en la forma de una crisis política en Bolivia. Brasil y Argentina decidieron rápidamente actuar en conjunto, en un esfuerzo por mediar una solución -y como informamos en otra parte, parece que jugaron un rol importante en el resultado.
Aportes adicionales
Uno de los asesores cercanos de Lula, Theotonio dos Santos, profesor en la Universidad Fluminense, hizo aportes adicionales al pensamiento que dio forma al Consenso Buenos Aires. Hablando en la feria del libro en Monterrey, la semana pasada, dijo que el objetivo del nuevo consenso es 'lanzar una nueva fase para recuperar un crecimiento económico basado en el estado promotor de una política industrial -una fase que ubicará las economías nacionales dentro de la perspectiva de la integración latinoamericana [dándoles] capacidad negociadora en sus tratos con las organizaciones internacionales.'
Agregó que ese enfoque es apoyado por empresarios conscientes que las 'rígidas recetas del Consenso Washington fracasaron ': 'Los empresarios de América Latina que pretenden seguir siéndolo, y no convertirse en empleados de alguna corporación global, apoyan la promoción estatal de una política industrial.'
Dos Santos estaba en Monterrey presentando la edición en español de su último libro, La teoría de la dependencia: balance y perspectivas. Puede ser un buen libro para recomendar al Secretario de Estado Asistente de EU para Asuntos del Hemisferio Occidental. Roger Noriega, que en su discurso inaugural en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales dijo: 'El gran debate entre autoritarios, teóricos de la dependencia, y marxistas recalcitrantes por un lado y defensores de la democracia y los mercados por el otro, ha terminado.'
'ALCA en 2005 es prioritario para EU'
Mientras en una orilla del Río de la Plata se daba a conocer el Consenso Buenos Aires, en la otra, John Maisto, embajador de EU ante la OEA, decía a sus anfitriones uruguayos que la prioridad para EU es la conclusión del ALCA en la fecha fijada de 2005. La visita de Maisto será seguida esta semana por la del Representante de Comercio Asistente de EU, Peter Allgeier, para 'intercambiar puntos de vista' con funcionarios uruguayos sobre la reciente reunión de la OCM en Cancún. En la reunión, Uruguay quedó con el grupo Cairns, alejándose del G-22, en el cual Brasil, acompañado por Argentina, jugaron un rol central.