Informe Latinoamericano - 28 de octubre de 2003

Frí­a recepción de votantes colombianos a las propuestas de reformas de Uribe

Primera plana 17 February 2004 Modified: 30 October 2003 736 views
En las elecciones locales, los votantes evitaron a los dos partidos tradicionales; Bogotá tiene su primer alcalde de izquierda, el lí­der sindical Lucho Garzón, a quien muchos comparan con Lula da Silva.

Si el Presidente Alvaro Uribe tiene un Plan B para hacer frente al fracaso de su acariciado referéndum sobre reformas, lo mantuvo bien oculto -pero es probable que lo revele en los próximos dí­as. Nadie pensó que hablaba en serio al predecir que la 'gobernabilidad' zozobrarí­a si fracasaba el referéndum. El veredicto del electorado colombiano el 26 de octubre, poco más o menos, fue que las propuestas de reformas no valí­an la molestia de concurrir a votar.

En las dos ciudades más populosas, Bogotá y Cali, la abstención llegó a 57% y 64%, respectivamente. Al escribir este informe aún no habí­a emergido un conteo final; las cifras provisionales disponibles no muestran que ni una sola de las 15 preguntas haya atraí­do el umbral de 6,2m votos requeridos para dar validez al resultado (unas pocas llegaron muy cerca). El mejor resumen fue la frase atribuida a Uribe por la revista Semana, en una reunión social el dí­a después de la votación: 'Esposa, partamos, porque esto está perdido.'

El 23 de octubre, cuando se realizaron las elecciones locales y regionales, el electorado dio otro veredicto: ellos desean cambios, pero no lo esperan de los dos partidos tradicionales, el Liberal y el Conservador. Juntos, ambos apenas ganaron la mitad de las gobernaciones. Las principales ciudades fueron a otros partidos, algunos de ellos alejados de la corriente principal.

El resultado que más llamó la atención fue el de la alcaldí­a de Bogotá, ganada por Luis Eduardo (Lucho) Garzón, del izquierdista Polo Democrático Independiente (PDI). Es el primer izquierdista en ganar la alcaldí­a de Bogotá, considerado el segundo más importante cargo electo en el paí­s. Hijo ilegí­timo de una criada que cuando adolescente trabajó como caddie en el club de golf más exclusivo de Bogotá, luego se destacó como sindicalista, en una carrera que culminó con su elección como lí­der de la Confederación Unitaria de Trabajadores (CUT), una de las más grandes organizaciones obreras.

Los comentaristas locales ya han comenzado a buscarle parecido con Lula da Silva de Brasil. En verdad, luego de su elección comenzó a adoptar el semblante de un estadista, asegurando a Uribe: 'Presidente no deje que le vendan el cuento que somos el cuco. Esté seguro que trabajaremos juntos.' En beneficio de sus seguidores, agregó: 'Alguna cohabitación es posible porque ambas partes se benefician.' Garzón es opuesto a la polí­tica de 'seguridad democrática' de Uribe y de su beligerante enfoque del conflicto interno de Colombia.