Informe Latinoamericano - 20 de enero de 2004

BRASIL: Lula busca alianzas más a la derecha

Cono Sur 17 February 2004 Modified: 21 January 2004 3 views
El Presidente Lula da Silva no sólo está por ofrecer un par de puestos en su gabinete al Partido do Movimento Democrático Brasileiro (PMDB) de centro derecha, al que en el pasado él trató de 'corrupto' y 'reaccionario'; sino que abrió negociaciones para extender la alianza de gobierno al derechista Partido Popular (PP), al que los miembros del partido de Lula aún consideran 'el epí­tome de todo lo que es retrógrado en la polí­tica brasileña.'

Llevar al PMDB al gabinete es la recompensa prometida por el apoyo de ese partido en el congreso, a la reforma de la legislación -aunque varios analistas polí­ticos sugieren que también tiene que ver con la aspiración del Partido dos Trabalhadores (PT) para expandir su presencia en las municipalidades en todo el paí­s a través de las elecciones locales en octubre. Ya hubo conversaciones sobre acción conjunta a ese nivel. La alianza propuesta con el PP puede ser con igual propósito -pero puede resultar costosa.

El PP es el heredero polí­tico de Arena, el partido pro-gobierno creado por los militares durante sus 21 años de gobierno (1964-85). Entre los lí­deres del PP cuya prominencia polí­tica tiene su origen en esa época están el ex ministro de finanzas Delfim Neto y el ex alcalde de São Paulo (e insistente aspirante a la presidencia) Paulo Maluf, que ahora afronta cargos de corrupción.

La noticia que el gobierno estaba negociando con el PP fue hecha pública el 13 de enero por el vocero de ese partido en el congreso, Pedro Henry -que dejó en claro que el PP desea al menos un ministerio, mientras el jefe de la casa civil de Lula, José Dirceu, sólo les ofreció posiciones de bajo rango en el gobierno. Las negociaciones siguieron en la semana, y Henry proclamó: 'Si ellos no nos dan un ministerio, no seremos tan sumisos con el gobierno y continuaremos actuando independientemente.'

Aunque si le ceden un ministerio, Lula puede perder uno de sus aliados de centro izquierda, el Partido Popular Socialista (PPS). Su presidente, el diputado Roberto Freire, dijo: 'He defendido siempre las alianzas con los partidos de centro, con grupos que respetan la democracia, pero el PP no está entre ellos. Es imposible imaginar a Maluf formando parte de un gobierno que se presenta como de izquierda.' Chico Alencar, diputado izquierdista del PT, dijo: 'Las alianzas tienen un lí­mite, y nuestro lí­mite es el PMDB.'

El factor municipal
En octubre, los brasileños irán a las urnas para elegir nuevos alcaldes y concejales en las 5.560 municipalidades del paí­s. El PT controla ahora sólo 187 gobiernos municipales. Su meta de este año, según João Paulo Cunha, presidente de la cámara de diputados, es presentar candidatos en todas las municipalidades y triunfar en 850 de ellas. Los estrategas del PT reconocen en privado, que igual que en el congreso, necesitan toda la ayuda que puedan obtener.

Otros ya han comenzado a formar alianzas tan imprevisibles como la del PT con el PMDB y PP. Un caso es el pacto entre el Partido da Frente Liberal (PFL) y el Partido Democrático Trabalhista (PDT) para unir fuerzas en octubre, donde por separado no tengan suficiente capacidad para superar al PT.

El PFL es el más conservador de los grandes partidos de Brasil, y estuvo aliado con el Presidente Fernando Henrique Cardoso durante sus ocho años en el poder (1995-2002). Es ferviente partidario que las fuerzas del mercado gobiernen la economí­a y de la privatización de las empresas del estado. El PDT, es miembro de la Internacional Socialista, es opuesto a las privatizaciones y pro-intervención del estado. Apoyó a Lula en la segunda vuelta presidencial e inicialmente apoyó su gobierno, pero luego pasó a la oposición afirmando que las polí­ticas económicas de Lula eran una mera continuación de las polí­ticas de Cardoso.

Horas extras en el congreso
Muchos legisladores federales han anunciado que intentarán competir por cargos municipales en octubre, que no es algo inusual en Brasil. Temiendo que esto estorbe la agenda legislativa federal, y en particular la aprobación de su propuesta de reforma de la justicia, Lula persuadió al congreso que interrumpa su receso y lleve a cabo sesiones extraordinarias entre el 19 de enero y el 13 de febrero, que todaví­a les dejará un par de semanas libres antes que comience el periodo de sesiones ordinarias.

El gobierno no espera que ninguna pieza de legislación complete todo el proceso en el congreso en tan corto lapso de tiempo, pero espera que el mes adicional permitirá a los legisladores hacer considerables avances en cuestiones como las leyes que regulan las reformas de pensiones aprobadas el año pasado.

Los legisladores no sólo recibieron incentivos polí­ticos (como las alianzas que se están finalizando); también serán retribuidos generosamente por trabajar 'horas extras'. La tasa para las sesiones extraordinarias es el doble de las ordinarias, así­ ellos tendrán derecho a cobrar poco más de US$9.000. Chico Alencar, que cree que esto no será bien visto cuando que el salario mí­nimo es sólo US$87 por mes, ha estado alentando a los votantes que escriban a sus representantes diciendo: 'Sr. Legislador, no se guarde el salario extra, porque nosotros no somos tontos. Lo recordaremos el dí­a de las elecciones.'