Informe Latinoamericano - 7 de julio de 2004

BRASIL: Refuerzan frontera ante amenaza de las Farc

Cono sur 13 September 2004 Modified: 13 September 2004 116 views

El ejército brasileño afronta lo que parece ser la primera instancia de 'desborde' militar del conflicto colombiano desde el lanzamiento del Plan Colombia. Una unidad cerca de la frontera fue reforzada luego que inteligencia verificada en el terreno sugerí­a que las guerrillas de las Farc estaban por atacarla, como parte de un vasto plan de atacar puestos de avanzada del ejército brasileño.

En mayo, la inteligencia de Colombia informó al comando militar amazónico, CMA, de Brasil, sobre una reunión de cuadros de las Farc de principios de ese mes en la ciudad de Montenegro, para discutir planes para atacar uno de los pelotones de avanzada en la frontera (PEF), estacionado en Querari, en el área de Cabeça do Cachorro -frente al sudeste de Colombia. Al parecer, las Farc decidieron tomar ese curso de acción a fin de acumular armas, municiones, medicinas y otras provisiones, pues sus habituales lí­neas de abastecimiento fueron severamente afectadas por la ofensiva del ejército colombiano.

Esto proveyó una oportunidad para probar la propia capacidad de Brasil para reunir inteligencia contra una amenaza real. El resultado fue el descubrimiento de una unidad de reconocimiento de las Farc moviéndose hacia la frontera brasileña (no se informó cómo se logró eso, pero pudo haber sido por medio de un avión de reconocimiento de alta tecnologí­a similar al usado el año pasado para localizar un campamento guerrillero en Perú). Luego, imágenes de satélite del sistema de vigilancia amazónica, Sivam, mostraron un campamento guerrillero en el área. Fuentes no identificadas revelaron más tarde que las Farc estaban estructurando una columna cerca de Yuruparí­ (que está sobre un rí­o que cruza la frontera).

El estado mayor del CMA anunció de inmediato que un contingente de 40 soldados del batallón de frontera de la infanterí­a de selva, de Rio Negro, serí­a desplegado en Querarí­ para reforzar el PEF de 70 hombres. Los militares se aseguraron que todo esto sea ampliamente difundido por los medios -un signo que prefieren la disuasión que el enfrentamiento armado.

Aguardando la ley de 'derribo'
Las fuerzas militares estacionadas en la región amazónica aguardan con ansiedad la implementación de la lei do abate, ley de 'derribo', que permitirí­a interceptar y destruir los vuelos ilegales sobre el área. Blancos especí­ficos son los aviones involucrados en el intercambio de armas por drogas entre las Farc y las bandas brasileñas como el Comando Vermelho. El gobierno ya anticipó que tendrí­a las regulaciones listas para aplicarlas en agosto; se espera que para entonces la Casa Blanca habrá emitido la orden presidencial requerida para permitir el uso de tecnologí­a de EU para derribar aviones.

La fuerza aérea de Sivam que dirige la fuerza de ataque del Amazonas espera encargar el primero de los 25 aviones ligeros de ataque Supertucano, adquiridos de Embraer, que cumplirá un rol clave en la intercepción de vuelos ilegales. La fuerza aérea informó que el año pasado detectó casi 3.000 vuelos irregulares, de los cuales 220 se sospechaba que estaban involucrados en tráfico de drogas o de armas. Colombia reasumió el derribo el año pasado luego de dos años de pausa; Perú aguarda la luz verde de Washington para hacer otro tanto.

Crecen en Rí­o las muertes causadas por la policí­a
El gobierno de Rí­o de Janeiro no sólo tiene a las cada vez más duras bandas de drogas para hacer frente; también confronta una implacable ola de lo que parece ser asesinatos de 'limpieza social' por su policí­a en las favelas de la capital del estado. En enero-mayo de este año 497 personas fueron muertas por la policí­a de Rí­o, ya superando la tasa registrada el año pasado (1.195 en todo el año), que fue casi 33% más elevada que la de 2002. La comisión de derechos humanos de la legislatura del estado de Rí­o, investiga a 32 oficiales policiales sospechados de matar a inocentes. Las ONG locales dicen que 83% fue muerto por la policí­a en 2003 en incidentes sin testigos; 65% no tení­a prontuario criminal; y 61% recibió disparos detrás de la cabeza. El secretario de seguridad de Rí­o, Anthony Garotinho, prosigue actualmente con los casos de seis personas muertas recientemente por la policí­a en tres incidentes separados -que ocurrieron frente a testigos.