Informe Latinoamericano - 7 de julio de 2004
URUGUAY: Desacierto diplomático irrita a políticos
El embajador de EU, Martín Silverstein parecía no haber advertido que fue ofensivo cuando dijo, la semana pasada, que su país estaría dispuesto a trabajar con quien sea el próximo en gobernar a Uruguay -toda vez que el gobierno surja de elecciones libres y justas. Los uruguayos son orgullosos y han sido elogiados ampliamente por su antiguo compromiso en la realización de elecciones justas y libres, por eso no causó sorpresa que los políticos reaccionaran indignados ante la aparente insinuación de Silverstein que esta vez podían alejarse de la norma.
La reacción más fuerte provino del Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA), de centro-izquierda, que tiene fuerte chance de ganar. Su candidato a la vicepresidencia, Rodolfo Nin Novoa, dijo que los uruguayos 'pueden dar lecciones en elecciones y transparencia a EU [donde] aún no se conoce cuántos votos obtuvieron sus candidatos presidenciales en las dudosas elecciones de hace tres años.'
Políticos de centro-derecha, que consideran desafortunada la secuela, tienden a dar al embajador el beneficio de la duda, sugiriendo que fue una frase convencional o que fue arrinconado por alguna pregunta mal planteada. Un legislador Colorado, Pablo Millor, asumió una actitud más electoral, sugiriendo que sería bastante razonable que el embajador de EU tuviera 'dudas' acerca del candidato de EP-FA, Tabaré Vázquez.