Informe Latinoamericano - 29 de setiembre de 2004

MEXICO: 'Amenaza de guerrilla es mayor de lo que se dice'

Mexico y Nafta 13 October 2004 Modified: 13 October 2004 1 views

No debe tomarse en serio al gobierno de Fox cuando afirma que sólo un grupo de guerrilla, el Ejército Popular Revolucionario (ERP) sigue activo en México, y que todos los otros supuestos grupos son ficticios, parte de una estrategia dirigida para crear la impresión que el paí­s confronta una gran amenaza de guerrillas. Esa es la opinión de Jorge Lofredo, un periodista que se ha especializado en el estudio de los grupos armados de México.

Lofredo, que trabaja como editor de noticias en el diario La Hora de Oaxaca, dice que al menos dos organizaciones, el EPR y el Comando Jaramillista Morelense 25 de Mayo [IL-04-20] desarrollan en la actualidad acciones polí­ticas y armadas, pero existen otras que pueden describirse como en estado 'latente'.

Entre esas, dice, hay varias divisiones del EPR: Tendencia Democrática Revolucionaria (TDR); Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI); Comando Justiciero 28 de Junio (CJ28J); Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP) y el Ejército Villista Revolucionario del Pueblo (EVRP) -aunque algunos de estos pueden haberse desvanecidos.

También hay alguna evidencia, dice Lofredo, que grupos como el Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos y la Nueva Brigada Campesina de Ajusticiamiento son reales.

Además de eso, agrega Lofredo, lo que debe tenerse en mente es que en áreas campesinas e indí­genas del paí­s, la persistente violencia es un caldo de cultivo para nuevos grupos armados. Emergen como grupos armados de 'autodefensa' para confrontar a los 'ejércitos privados' de caciques locales, madereros y traficantes de drogas. Él dice que varios grupos que fueron identificados como guerrillas en el estado de Guerrero, son una 'fase más elevada' de esos grupos de autodefensa. Otros están 'trabajando' polí­ticamente en movimientos de protesta como los que están contra la globalización y el Plan Puebla-Panamá (el esquema para enlazar los estados del sur de México con Centroamérica).

Raí­ces de las guerrillas de hoy
La semana pasada marcó el 39no aniversario de un evento que se toma de manera convencional como la primera aparición de las guerrillas en México: el ataque sobre los cuarteles de Madera, en el estado de Chihuahua, por un grupo de jóvenes inspirados en la revolución cubana. La represión de estudiantes, las protestas campesinas y sindicales a fines de los '60, hizo que muchos tomaran las armas. Entre las primeras organizaciones que pueden considerarse precursoras de los grupos armados de hoy, están dos del estado de Guerrero (liderada una por Genaro Vázquez Rojas, y la otra por Lucio Cabañas Barrientos) y la Liga Comunista 23 de Setiembre, que tiene una presencia casi nacional.

El final de los '60 y los '70 fueron testigos de la aparición de una cantidad de nuevos grupos. Entre ellos, el más conocido fue el Movimiento de Liberación Nacional (MLN); Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR); Brigada Lacandones, Frente Urbano Zapatista (FUZ); Asociación Cí­vica Nacional Revolucionaria (ACNR); Unión del Pueblo (UP) Partido de los Pobres (PdlP). Algunos desaparecieron pronto, otros se fusionaron y pasaron a la clandestinidad -un caso puntual es el Partido Revolucionario Clandestino-Unión del Pueblo-Partido de los Pobres (PROCUP-PdlP), una parte del cual resurgirí­a en 1994, transmutado en el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y otro, poco después, como el EPR.

Aunque Lofredo admite que un número de grupos sólo llegaron a producir manifiestos incendiarios y luego se desvanecieron, haciendo difí­cil discernir si fueron totalmente ficticios o un falso inicio que puede resurgir más tarde como algo más amenazador.

Se debe decir que una parte del argumento de Lofredo es engañosa. Mientras el gobierno considera al EPR como el único grupo de guerrilla verdaderamente activo, es difí­cil minimizarlo como una amenaza. Recientemente, a principios de setiembre, la unidad de inteligencia y planeamiento de la oficina del fiscal general, el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia (Cenapi), emitió un informe afirmando que el EPR habí­a establecido cinco organizaciones 'frente' se infiltró en otras cuatro, estos últimos incluyen a algunos que estaban presentes entre los manifestantes frente al congreso mientras el Presidente Vicente Fox desarrollaba su mensaje anual sobre el estado de la nación.

Cenapi identificó esos 'frentes' como: Frente Popular Revolucionario, Frente Popular Francisco Villa, Comité por la Liberación de los Hermanos Cerezo Contreras y Movimiento de Lucha Popular. Las organizaciones que dijeron que habí­an sido infiltradas son la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), el Comité General de Huelga de la Universidad Autónoma de México (que estuvo detrás de la reciente acción de huelga en la Unam), Unión Popular 28 de Octubre, y Unión Popular de la Juventud Revolucionaria.

López Obrador mantiene a Fox a la defensiva

El alcalde ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, ha decidido no aguardar y ver si el Presidente Vicente Fox lo invitaba a una reunión para limar asperezas [IL-04-37]: el 20 de setiembre tomó la iniciativa y formalmente solicitó una audiencia con Fox. López Obrador ya habí­a logrado poner a Fox, a la oficina del procurador general (PGR) y la corte suprema a la defensiva -todos ellos sintiéndose compelidos a expresar que no habí­a nada impropio en que se reunieran para discutir la eliminación de la inmunidad del alcalde para que pueda ser procesado. Fox fue aun más lejos y prometió públicamente 'imparcialidad completa' en esa cuestión.

La nueva movida de López Obrador pone a Fox en la posición de tener que responder de nuevo. La estrategia del alcalde es atraer al gobierno, lo más abiertamente posible, en una maniobra para desechar los procedimientos legales en su contra. Leonel Godoy, lí­der del Partido de la Revolución Democrática (PRD), ha dicho que se prosigue en dos ví­as legales para eso: uno, a través de la legislatura de ciudad de México, que afirma que la cuestión cae en su jurisdicción, no en la del congreso; el otro, buscando rechazar el caso sobre bases de procedimientos (un cargo de desacato, arguye el PRD, requiere previa notificación a las partes que están bajo riesgo de ser declaradas en desacato, y eso no ocurrió: la persona notificada no fue el alcalde sino uno de sus subordinados involucrados en el caso). Una tercera posibilidad es el argumento que la acción contra López Obrador fue iniciada en ausencia de cualquier orden judicial (un juez emitió la orden sólo dos meses después de iniciarse los procedimientos).

Ese argumento parece justificar la afirmación del alcalde que recurrir a la corte fue sólo una maniobra inspirada por el gobierno para eliminarlo de la carrera presidencial de 2006. Pero puede haber otra posición: en todo caso, no fue López Obrador, sino un subordinado, que emitió la orden que se dice que constituye desacato a la corte.