Informe Latinoamericano - 8 de junio de 2005
EL SALVADOR: Búsqueda masiva casa por casa provoca reacción
El gobierno del Presidente Elías Antonio Saca, disgustado por el evidente fracaso de su política dura anti-delito, para reducir la tasa de homicidios del país, dio un nuevo giro a su Plan Anti-homicidios: búsqueda masiva casa por casa, una táctica muy usada por los militares y fuerzas de seguridad durante la guerra civil (1980-92). Eso provocó la irritación entre políticos de oposición, juristas e incluso jueces.
Saca también ha decidido dar nuevo impulso a su Plan Súper Mano Dura, que apunta a las maras (bandas callejeras). Desde agosto del año pasado, más de 9.000 mareros fueron arrestados, y cerca de 4.000 siguen tras las rejas. Por otro lado, las estadísticas policiales desmienten la afirmación oficial que las maras fueron la causa principal de la alta tasa de asesinatos en El Salvador. Muestran que el año pasado fueron responsables de sólo 30% de los homicidios.
Los asesinatos, entre tanto, han crecido. En los primeros cuatro meses de este año, hubo 1.051 homicidios registrados, 33,5% más que en igual periodo del año pasado. El promedio diario creció en 2004, llegando a 7,5 para todo el año. El promedio hasta ahora este año, es 9,5. El jefe de policía, Ricardo Meneses, halló consuelo en la afirmación que la mayoría de las muertes este año, son resultado de confrontaciones entre criminales. 'Los que están muriendo,' dijo, 'no son ciudadanos normales, sino criminales: la ciudadanía ha sido la menos golpeada [por el incremento].' El Presidente Saca agregó algo mejor: dijo que la situación hubiera sido peor si su plan anti-bandas no hubiera encerrado a tantos miembros de bandas. 'Sólo imagínense,' dijo, 'que le hubiera pasado a este país si los 4.000 malhechores y criminales estuvieran sueltos.'
El barrido y búsqueda casa por casa son ostensiblemente legales: se entra a las casas sólo con permiso del dueño o con orden judicial. Políticos y jueces dicen que eso es una ficción, porque la gente es presionada para permitir la entrada a la policía. Los jueces informan crecientemente haber rehusado emitir órdenes de búsqueda, debido a que no exhiben suficiente motivo. Eso refleja la renuencia de los jueces de encarcelar a los mareros acusados por el sólo hecho de ser miembros de una banda.
La primera de las masivas de 'búsquedas preventivas', hecha el 25 de mayo en Majucla, Cuscatancingo, produjo sólo un arresto, el de un hombre por posesión ilegal de arma de fuego. La policía dice que también proveyó 'contactos' y pistas que sirvieron para más órdenes de búsqueda. Desde entonces, se han extendido a varias partes del país. Su objetivo declarado es incautar armas de fuego ilegales y drogas, como también arrestar a asesinos.
Miguel Montenegro, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (CDHES), dice: 'Además de violar la constitución, ese [plan] no reducirá el crimen y la violencia en el país. Es propagandística [que] creará confrontación con la justicia y con la población que es forzada a abrir sus puertas.' Recordando el precedente de la guerra civil, la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD), dice que el esfuerzo actual 'es una señal que con relación a la seguridad pública podríamos estar dando pasos hacia atrás.'