Informe Latinoamericano - 31 de agosto de 2005
BRASIL: Esperanza de reelección de Lula se debilita
Los escándalos de corrupción han comenzado a afectar seriamente la actual posición del Presidente Lula da Silva y sus perspectivas políticas. Se siguen acumulando pruebas desde distintas partes y cada vez más actores afirman su convicción que, si no involucrado personalmente, Lula debía conocer sobre las turbias actividades de sus ayudantes cercanos.
Aún falta que surjan evidencias documentadas en la investigación del congreso, pero las declaraciones de testigos siguen emergiendo pintando un permanente patrón de financiamiento partidario no declarado, originado en sobornos disfrazados manejados por Delúbio Soares, hasta recientemente el tesorero del Partido dos Trabalhadores (PT), y supuestamente dirigido por José Dirceu, hasta hace poco ministro de la presidencia de Lula. Los fondos provenían de firmas que brindaban servicios a municipalidades controladas por el PT, 'banqueros' de la lotería ilegal llamada jogo do bicho, publicistas favorecidos con contratos con agencias del estado, y bancos deseosos de contar con personas con conexiones influyentes. Unido a eso está la evidencia de la compra de votos en el congreso e incluso de 'compra' de socios en la coalición.
La semana pasada, Valdemar Costa Neto, presidente del Partido Liberal (PL), confirmó ante la comisión de investigación del congreso las declaraciones hechas a Epoca sobre cómo el PT lo tentó para convertirse en aliado con la promesa de dinero [IL-05-32], aparentemente para cubrir gastos de campaña. Dijo que los pagos fueron recibidos después que el PT asumió el poder, en su mayoría 'por debajo de la mesa' y a través del publicista Marcos Valério Fernandes -ninguno de esos pagos fueron declarados.
Presionado por los investigadores, Costa Neto dijo que Lula 'seguramente sabía cómo se hacían las cosas'. Una nota similar fue expresada ante la comisión por Rogério Buratti, sobre los manejos corruptos que él atribuye al actual ministro de finanzas, Antônio Palocci, cuando era alcalde de Riberão Preto [IL-05-33].
'Ninguna compañía,' dijo Buratti, 'hace contribuciones sin el conocimiento del jefe. Palocci nunca tomó parte en reuniones donde se discutía de dinero, pero yo creo que él sabía.' Buratti reiteró ante la comisión sus acusaciones contra Palocci, que el ministro negó con 'vehemencia'.
Los cargos de Buratti son, hasta ahora, los menos verificables. El reconoció que sólo tenía información de segunda mano sobre los eventos que contó, y que su principal fuente de información fue un amigo personal, Ralf Barquete (también un antiguo ayudante de Palocci), que murió el año pasado.
Secuela política
El costo político para Lula se volvió evidente en un sondeo de Ibope difundido el 23 de agosto. Durante el mes pasado, su rating de aprobación cayó en nueve puntos, a 45% y el rating de desaprobación creció en igual medida a 47%. La confianza en el presidente cayó 10 puntos a 43%.
En cuanto a perspectivas electorales, Lula emerge como claro perdedor. Opuesto hipotéticamente contra el alcalde de São Paulo, José Serra, del Partido da Social Democracia Brasileira (PSDB), Lula pierde 30 a 29 en la primera ronda (es un empate técnico) y luego por 44 a 35 en la segunda. Por ahora, Serra dijo que no competiría por la presidencia el año próximo, y Lula no ha abandonado sus planes de reelección -pero si la tendencia de las pocas semanas pasadas continúa, sería muy sorprendente si Serra no 'reconsidera' su decisión de no competir.