Informe Latinoamericano - 22 de febrero de 2006
Rice reubica a Chávez como la principal amenaza regional y habla de un 'frente unido' en su contra
Por un momento, las noticias de la semana pasada parecían señalar lo que parecía ser la apertura de un acercamiento entre Washington y Caracas. Pero casi de inmediato, funcionarios de EU corrigieron esa impresión, con la Secretaria de Estado de EU, Condoleezza Rice, adoptando una línea que no podía distinguirse de la que fue la marca de fábrica de Otto Reich y Roger Noriega: Venezuela, bajo Chávez , es una amenaza a la democracia en la región, y debe formarse un frente común contra eso. Los dos supuestos aliados en ese frente, Chile y Brasil, se han disociado a sí mismos de toda iniciativa de esa clase.
La breve ilusión de acercamiento ha surgido de la repetición por el vocero del Departamento de Estado, Sean McCormack, de la rutinaria línea que EU está abierto a establecer buenas relaciones con Venezuela, adornado con la sugerencia que el embajador de Venezuela ya había entablado conversaciones con el Secretario de Estado Adjunto, Tom Shannon. Cuando el embajador dijo que él había tenido sólo un contacto 'casual' con Shannon, McCormack aclaró la cuestión, diciendo que el embajador sólo se reunió con directores de la oficina.
Una corrección más enfática de cualquier impresión que un acercamiento estaba en marcha, comenzó con el embajador de EU ante la ONU, John Bolton, cuando el 15 de febrero expuso la oposición de Washington a que Venezuela ocupe uno de los sitios no permanentes en el Consejo de Seguridad de la ONU. Dijo que los antecedentes de las intervenciones de Venezuela en la asamblea general en los seis meses pasados, indican que no contribuirá a la eficacia y buen funcionamiento del Consejo de Seguridad.
Luego la tarea fue tomada por Condoleezza Rice el 16 de febrero, en la audiencia en el Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara. En sus intercambios con miembros del comité, ella dijo que en la región 'uno de los problemas que enfrentamos es que hay cierta relación, o una relación completa, entre Cuba y Venezuela [...] que yo pienso que es un peligro particular para la región'. Ella describió a Venezuela y Cuba como 'cómplices de Irán', por su oposición a remitir el programa nuclear de Irán al Consejo de Seguridad de la ONU.
En respuesta sobre el financiamiento venezolano de Hamas que se informó, ella dijo: 'Pienso que es justo decir que uno de los grandes problemas que afrontamos en ese sentido son las políticas de Venezuela [que] intenta influir a sus vecinos a apartarse del proceso democrático.' Para ilustrar eso, Rice insinuó que Venezuela había estado detrás de los intentos de los Sandinistas y Liberales en Nicaragua de juicio político al Presidente Enrique Bolaños [una conexión no informada hasta ahora], y habló del 'vergonzoso juicio' de Súmate, la ONG financiada en parte por EU, que ayudó a organizar (sin éxito) el referéndum para revocar el mandato de Chávez . [Ella también dio la bienvenida al apoyo internacional a la huelga de trabajadores del transporte en Venezuela, sobre el cual el gobierno venezolano dijo que nadie había oído hablar.]
Rice dijo a los legisladores que la respuesta a la amenaza representada por Venezuela fue trabajar con 'gobiernos responsables' -incluso, dijo, los de izquierda como los de Chile y Brasil. EU, agregó, ya había hablado con otros gobiernos para asegurar que haya 'un frente unido contra algunas de las cosas en las que se involucra Venezuela'.
Reacciones de Chile y Brasil
Los comentarios de Rice provocaron reacciones inmediatas de los 'responsables' países mencionados. El Presidente Ricardo Lagos, de Chile, mientras sugería que Rice pudo haber sido mal interpretada por los medios, emitió dos sucesivas negativas que él haya discutido con EU la formación de un 'frente unido' contra Chávez . El 18 de febrero él matizó eso levemente, diciendo: 'Hablamos con gobernantes europeos y con muchos países y hemos dicho que tenemos un buen nivel de relaciones con el presidente de Venezuela [...] Hay ciertas posiciones del presidente venezolano que uno no puede compartir, pero es mejor tener una política de acercamiento, de intercambio de opiniones y diálogo fluido.'
Cuando los periodistas preguntaron sobre las declaraciones de Rice, el canciller brasileño Celso Amorim respondió con referencias a la 'profunda amistad' de Brasil con Chávez , agregando: 'Creemos que Chávez es un presidente electo por su pueblo, por una mayoría; uno de los pocos presidentes que se sometió a sí mismo a un referéndum, que ganó.'
Amenaza de cortar el petróleo (de nuevo)
De nuevo, Chávez interpretó las afirmaciones de Rice, en particular la alusión a una 'no existente huelga de trabajadores del transporte', como un signo que 'el plan contra Venezuela ya ha comenzado'. El 17 de febrero, él amenazó, de nuevo, cortar la provisión de petróleo a EU.
'El gobierno de EU,' dijo, 'debe saber que si se pasa de la línea no tendrán más petróleo venezolano. Ya he comenzado a tomar medidas en ese sentido, pero no diré cuáles son [...] Ellos creen que no puedo dar ese paso porque no podremos colocar nuestro petróleo en ninguna parte, pero están equivocados, porque muchos países nos han pedido más y les hemos dicho que no podemos porque cada día enviamos 1,5m de barriles a EU.'
De acuerdo con Chávez , el 'plan contra Venezuela' incluye al Presidente de EU, George Bush, al Primer Ministro de Gran Bretaña, Tony Blair [con el que intercambió comentarios desagradables] y el ex presidente español, José María Aznar, 'recientemente resucitado de entre los muertos'. Esta última inclusión parece responder a las recientes declaraciones de Aznar al diario chileno El Mercurio, expresando su voluntad de ayudar 'a frenar la ola populista' en América Latina, que él describe como punta de lanza de Venezuela, Cuba. Bolivia 'y quizá Argentina'. Chávez dijo: 'El plan Bush-Blair espera volcar a España contra nosotros, y también a Francia y a toda Europa.'
La noción de un plan anti-Venezuela que ya se está tramando fue explicada aún más por el presidente de la asamblea nacional, Nicolás Maduro. Dijo la semana pasada que EU estaba intentando influencias sobre 'conflictos sociales' locales para convertirlos en episodios políticos de desestabilización. 'Es una cosa,' dijo, 'que haya una disputa y que nuestros hermanos, los trabajadores del transporte tengan problemas, que el gobierno está abordando, y otra bastante distinta que un gobierno extranjero que llame a una huelga general de transporte que ellos van a apoyar.'