Informe Latinoamericano - 31 de mayo de 2006
Tratando de contener a Chávez a través del compromiso 'constructivo'
Los vecinos sudamericanos de Venezuela tratan de inventar una política que frene algunas de las propensiones de Hugo Chávez , sin aislarlo. Por ahora, Brasil le ha dado una palmada [IL-06-20], pero luego lanzó claros signos que deseaba permanecer vinculado de cerca con Venezuela. Argentina analiza el dilema que representa Evo Morales, alentado por Chávez . Chile aprovecha la oportunidad para revivir su tradicional alianza con Brasil. El patrón resultante no es aún lo suficientemente claro para discernir más allá del hecho que todo está entrelazado con la provisión de gas.
Poco antes de ser anfitrión de Chirac, Lula usó a Le Monde para transmitir un cauteloso mensaje a Chávez . 'Uno no debiera mezclar ideología y política y las relaciones comerciales. Chávez no debe hacer eso, puesto que él vende 85% de su petróleo a EU.' El 26 de mayo, Sérgio Gabrielli, presidente de Petrobrás, emitió un rechazo formal sobre informes que la hostilidad de Bolivia hacia su firma estaba siendo provocada por asesores de PDVSA, la petrolera estatal de Venezuela. Y luego siguió para recordando a todos de las muchas áreas en las que Petrobrás y PDVSA están cooperando, incluyendo la participación en la producción de gas y petróleo pesado en Venezuela, proveyendo a Venezuela de etanol, y asociada con PDVSA en la construcción de una refinería de US$2,5bn en Pernambuco. Eso coincide con el anuncio que Brasil estaba retirando la planeada licitación para ampliar el gasoducto desde Bolivia.
Al mismo tiempo, el canciller brasileño, Celso Amorim, proclamaba en Bolivia que no había conflicto entre los dos países, 'sólo cuestiones que debemos analizar con una visión constructiva'. Dijo que las cuestiones que había discutido con su par boliviano David Choquehuanca incluían 'financiamiento, cooperación técnica, tenencia de la tierra, la situación de los brasileños en Bolivia y de los bolivianos en Brasil'. En ambos casos, se les recordó a Venezuela y Bolivia que estaban en juego complejas inter-relaciones.
Otro recordatorio llegó el 7 de junio, cuando los ministros de energía de Brasil y Argentina llegaron a Caracas para discutir con sus pares de Venezuela y Bolivia el futuro del Gasoducto del Sur, el proyecto de Chávez para bombear gas natural de Venezuela hasta Brasil y Argentina. En una rápida visita a Londres, Chávez invitó a inversionistas británicos y europeos para que tomen interés en ese esquema que, dijo, 'usará las grandes reservas de gas de Venezuela, 150 trillones de pies cúbicos probados, que es probable se duplique en pocos años más.
El mensaje que Brasil llevaba a esa reunión es que el proyecte necesita una revisión y que, en todo caso, sólo podía seguir adelante si Venezuela certificaba sus reservas (la mayor parte de las reservas de gas de Venezuela está asociada con el petróleo). Algo tangencial es que quería ver a Bolivia retractarse de la declaración que Petrobrás no es un socio aceptable en esa empresa porque entre sus accionistas figuran transnacionales.
El ministro de planeamiento de Argentina, Julio de Vido, de nuevo pospuso el viaje que había planeado hacer a La Paz para finalizar un acuerdo sobre el aumento en el precio del gas exigido por Bolivia y la extensión y expansión del acuerdo de provisión de gas que termina a fin de este año. La razón: el presidente de la petrolera estatal boliviana YPFB, Jorge Alvarado, se ha preguntado en voz alta si Bolivia debía entrar en algún acuerdo con Argentina, que podría, incluso indirectamente, ayudar a mantener la provisión de gas a Chile. De Vido irá a Chile esta semana para reanudar conversaciones sobre cooperación bilateral energética, en las cuales esa exigencia boliviana será un gran tema de discusión.
Mientras tanto, el canciller chileno, Alejandro Foxley, voló a Brasília el 28 de mayo para revivir la tradicional alianza entre los dos países. Antes de partir, dijo: 'Nos hemos mirado de nuevo a los ojos y reconocimos que nuestros proyectos son muy similares'. Su agenda incluye Minustah, la Ronda Doha y, más cerca de casa, agregar alguna urgencia a un acuerdo firmado en abril para establecer una comisión bilateral permanente para coordinar la cooperación en energía. Ambos países han renovado recientemente su interés en la importación de gas natural licuado, como medio para reducir las dependencias existentes.
Foxley también compartirá con sus pares brasileños impresiones sobre la presión que el gobierno de EU aplica para disuadir a Santiago de apoyar la candidatura de Venezuela a un asiento temporal en el Consejo de Seguridad de la ONU. Fuentes de la cancillería en Chile dicen que eso fue transmitido a Foxley por la Secretaria de Estado de EU, Condoleezza Rice en una reunión en Washington, en abril, y se espera que surja de nuevo a principios de junio cuando la Presidenta Michelle Bachelet se reúna con el Presidente George Bush en Washington.
Creciente red de cooperación en energía
Venezuela ha seguido adelante con sus planes para involucrarse fuertemente en la industria petrolera y del gas de Bolivia; la semana pasada, Chávez voló a Bolivia para firmar un lote de acuerdos que incluyen inversiones en proyectos conjuntos con YPFB por unos US$1,5bn. Chávez también planea viajar a Ecuador para firmar un acuerdo de cooperación energética, en una atmósfera enrarecida por la decisión de EU de frenar las negociaciones de libre comercio, luego que Ecuador invalidó los contratos de operación de Occidental Petroleum. El gobierno ecuatoriano, sin embargo, se ha esforzado en demostrar que eso no significa unirse al eje Venezuela-Cuba-Bolivia.
Más lejos, Honduras también se ha embarcado en un enfoque similar: por un lado rompiendo filas con nerviosos vecinos para adherirse a la oferta de Chávez de proveerle combustibles bajo términos preferenciales, y por otro lado, cortejar a Washington con la oferta de instalaciones para una nueva base y un plan conjunto contra el terrorismo, el tráfico de drogas y la inseguridad pública -una precisa coincidencia con la lista de EU de 'amenazas a la seguridad' que afronta Centroamérica.
Brasil decidió no dejar sólo a Venezuela el campo de la cooperación energética. Se ha embarcado en un esfuerzo para 'compartir' con Centroamérica tecnologías en combustible en las que ha sido pionero, como gasohol y bio-diesel. Eso, en realidad, es un medio para posicionarse a sí mismo en un área que disfruta de acuerdos de libre comercio con EU -una aplicación práctica de las recomendaciones de Lula de no dejar que la ideología interfiera en las relaciones comerciales.