Informe Latinoamericano - 23 de Febrero de 2007
La canciller Araújo forzada a renunciar mientras el escándalo para-político persiste en Colombia
Su posición se volvió insostenible. La canciller de Colombia, María Consuelo Araújo, se sostuvo por varios meses luego que su padre, hermano y primo fueran acusados de lazos con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), pero finalmente ella renunció el 19 de febrero. Araújo afirmó que era para no interferir en los procedimientos legales contra miembros de su familia, pero la presión para que renuncie no sólo provenía de la oposición interna, la comunidad internacional y los medios, pero también desde dentro del gabinete y además desde más arriba.
El Presidente Alvaro Uribe no perdió tiempo en designar a su sucesor. Su opción -otro Araújo (no es familiar)- que debe la designación más al valor simbólico que a la aptitud para el cargo: Fernando Araújo escapó de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) hace sólo dos meses, luego de seis años en cautiverio. Uribe dijo que lo eligió porque el podría explicar al mundo "la tragedia nacional de Colombia en todas sus dimensiones".
Fernando Araújo, que sirvió bajo el gobierno del ex presidente Andrés Pastrana, es un golpe de propaganda para Uribe. Una víctima y un héroe que escapó ileso de manos de las Farc, que provee una visible reivindicación a la política de seguridad democrática (PSD) de Uribe y, en particular, sus intentos de rescate armado de rehenes en poder de las Farc. El propio Araújo se cuestionó a sí mismo si servía para el cargo. Dijo que debía leer para ver lo que había pasado en el mundo en los últimos seis años: para empezar, los ataques del 11 de setiembre y la Guerra al Terror. También dijo que carecía de entrenamiento académico. Una editorial en El Tiempo el 20 de febrero fue tajante. Planteó dudas sobre la capacidad de alguien "que ha estado aislado y privado de su libertad en una inhóspita montaña," para dirigir la política exterior de Colombia.
En lo que Araújo habrá pensado es en la seria credibilidad y eso es lo que, quizá más que cualquier otra cosa, lo que necesita la administración Uribe en tiempos en que salen a la luz los lazos cada vez más embarazosos entre los Uribistas y las AUC. Araújo no puede ser salpicado por lazos con las AUC. Además, es difícil evitar la conclusión que Uribe disfruta al pensar en restregar en la cara de las Farc la designación de un hombre que escapó de ellos para un alto cargo en el gabinete que, por suerte, tendrá mucho que decir en cualquier futuro procedimiento de extradición a EU.
Previamente, Uribe parecía decidido a retener en el cargo a María Consuelo Araújo, pero se comenta que fue persuadido por el Vicepresidente Francisco Santos. Santos advirtió que ella ponía en riesgo las relaciones exteriores de Colombia, en especial con EU. El Presidente George Bush viajará a Bogotá a inicios de marzo para subrayar su apoyo para un segundo Plan Colombia. Los Demócratas en el congreso están preocupados por la escala de la asistencia financiera (principalmente militar) que EU otorga en el presupuesto de este año.
Presiones de EU
El senador de EU, Patrick Leahy (Dem.), presidente del subcomité que controla la ayuda a Colombia, dijo esta semana que los legisladores tendrán en mente el escándalo para-político, cuando consideren el presupuesto. "El nuevo congreso de EU hará una revisión de esta situación y la justificación para continuar los desembolsos de EU a Colombia, los contribuyentes americanos merecen garantías que el gobierno colombiano ha cortado sus lazos con esos grupos terroristas," dijo Leahy en una declaración. "El gobierno colombiano no es simplemente una víctima de sus corruptas influencias. Muy a menudo los ha tolerado, y ha actuado en colusión con
ellos."
Fue esa colusión la que finalmente afectó a María Consuelo Araújo. Aunque ella, por sí misma no tenía lazos con las AUC, su hermano, el senador Alvaro Araújo, fue arrestado por orden de la corte suprema (junto con otros cinco legisladores Uribistas) por sus supuestos lazos con las AUC, días antes de la renuncia de ella. Alvaro Araújo también está siendo investigado por ordenar el secuestro de un rival político, Víctor Ochoa Daza, cuando las elecciones de 2002. Jorge 40, el ex líder del Bloque Norte de las AUC, se encargó del secuestro. Alvaro Araújo no se beneficiaría de sentencias indulgentes, de las que disfrutan los paramilitares bajo la ley de paz y justicia, lo que significa que él podría recibir una sentencia de entre 24 y 40 años.
Los lazos de la familia no terminan ahí. El padre de María Consuelo, Alvaro Araújo Noguera, y su hermano Sergio están siendo investigados por lazos con Jorge 40. Su primo, Hernando Molina, también está siendo investigado en conexión con supuestos tratos con las AUC, incluyendo financiamiento ilegal de campaña. Molina, gobernador de la provincia norteña de Cesar, está acusado de recibir dinero de los paramilitares para amenazar a sus rivales, lo que le permitió ganar las últimas elecciones a gobernador sin enfrentar desafíos.
Todo este ruido de fondo ponía en compromiso el rol de María Consuelo. En su visita a Bélgica hace dos semanas, en busca de asistencia financiera para la PSD de Uribe, ella fue abucheada fuera del parlamento europeo por grupos de derechos humanos e incluso por diputados de la Unión Europea.
Pedidos de nuevas elecciones
La debacle de Araújo, junto con el arresto de otros cinco legisladores uribistas con supuestos lazos con las AUC, provocó que la oposición y algunos miembros de la coalición gobernante de Uribe para llamar a nuevas elecciones para limpiar el congreso. Que ese tipo de pedido sea hecho por Gustavo Petro, del opositor Polo Democrático Alternativo (PDA), no fue una sorpresa; pero que Marta Lucía Ramírez, una ex ministra que representa al principal partido pro-Uribe, el Partido de la U, en el senado, haya secundado a Petro es una preocupación real para Uribe. Ramírez dijo que el escándalo para-político había "herido de muerte" a la credibilidad del congreso ante el público, algo que sólo será reparado a través de nuevas elecciones (a menos de un año de las últimas, en marzo de 2006).
Mientras, el Partido Liberal está pidiendo que las elecciones regionales de gobernadores, alcaldes y legisladores locales sean pospuestas. La influencia de los paramilitares se siente incluso con mayor intensidad a nivel local que a nivel nacional. Como si eso no fuera suficiente, Petro ha programado comenzar a principios de marzo un debate sobre la extensión de la infiltración de las AUC en la vida pública en el departamento de Antioquia, donde Uribe fue gobernador entre 1995 y 1997. Petro afirma que revelará los lazos entre el hermano de Uribe, Santiago, y las AUC. El no intenta implicar al propio Uribe, pero sería incómodo para el presidente. Después de todo, Araújo cayó por los delitos de su familia.