Informe Latinoamericano - 28 de marzo de 2008 (ISSN 1741-7317)

Bush utiliza la disputa andina como trampolí­n para un feroz ataque a Chávez

Primera plana 28 March 2008 Modified: 28 March 2008 2 views

El Presidente de EU, George Bush ha lanzado dos fuertes ataques contra su par venezolano Hugo Chávez , o mejor, su "régimen", en semanas recientes. Ambos fueron diseñados para persuadir al congreso de EU que Venezuela es una amenaza auténtica a la estabilidad en América Latina, y para ejercer presión sobre los legisladores para aprobar un TLC con Colombia, como materia de seguridad nacional. Eso, arguye Bush, serí­a un justo premio a un aliado que sirve de contrapeso geopolí­tico a Venezuela en la región andina. Aparte del hecho que el TLC debe ser juzgado por sus méritos propios, hay una preocupación real que mezclar cuestiones de seguridad nacional con el comercio, pueda establecer un peligroso precedente.

El 8 de marzo, Bush trató el retraso del congreso en el voto sobre el TLC con Colombia en un astillero en Jacksonville, Florida, en términos de "implicaciones de seguridad nacional". Dijo que el TLC ayudarí­a al gobierno del Presidente Alvaro Uribe a confrontar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), un desafí­o que él dijo estaba "compuesto de hostilidad y agresión [...] de vecinos." Clarificó: "El régimen en Caracas [que] se descarrió contra América, ha forjado una alianza con la Cuba comunista, se ha reunido con lí­deres de las Farc en Venezuela, ha desplegado tropas en la frontera colombiana. Y en el proceso, los lí­deres del régimen han despilfarrado su riqueza periodista y dejan que su pueblo sufra de escasez de alimento." (Serí­a extraño, por supuesto, si Chávez no se reuní­a con lí­deres de las Farc, dado que Uribe lo habí­a designado como mediador en ese entonces.)

Bush siguió planteando el tema de las tres computadoras halladas luego que los militares bombardearon el campamento de las Farc en Ecuador el 1 de marzo. Afirmó que los files de la computadora sugerí­an "lazos más estrechos entre el régimen venezolano y terroristas de las Farc de los que previamente sabí­amos." Y agregó: Los funcionarios colombianos están investigando esos lazos pero esto debe quedar claro: los Estados Unidos apoyan con fuerza, y está fuertemente con Colombia en su lucha contra los terroristas y los señores de la droga."

Dí­as antes, en un discurso ante la Cámara de Comercio Hispano-EU en Washington, Bush también abogó por la aprobación del TLC al referirse a la amenaza planteada por Venezuela. "Mientras trata de expandir su influencia en América Latina, el régimen [venezolano] afirma que promueve la justicia social. En verdad, su agenda llega a poco más que promesas vací­as y sed de poder," afirmó Bush en su discurso. Y agregó: "Como muestra el reciente punto muerto en los Andes, la región está afrontando una crecientemente dura opción: aceptar calladamente la visión de los terroristas y los demagogos, o apoyar activamente a lí­deres democráticos como el Presidente Uribe." Como se esperaba, Chávez replicó con sus epí­tetos habituales describiendo a Bush como "terrorista" y "patrocinador del genocidio".

El comandante del Comando Sur de EU, el Almirante James Stavridis, reflejó las palabras de Bush durante un testimonio el 31 de marzo ante el Comité de los Servicios Armados de la Cámara de Representantes de EU, como parte de la "declaración de postura" anual del Comando Sur ante el congreso. Luego de ensalzar la "aptitud de la región para resolver problemas" pací­ficamente, en relación a la disputa entre Colombia, Ecuador y Venezuela, Stavridis también dijo que era "muy importante" que el TLC se apruebe desde "una perspectiva de seguridad nacional". Agregando: "Y he oí­do eso no sólo de personas importantes en Colombia, sino de mis interlocutores en la región. Ellos están mirando muy de cerca para ver qué le pasa a una nación que está ubicada con los Estados Unidos por una década o más."

El TLC como cuestión de seguridad nacional

Es un punto discutible cuán grande es la amenaza que representa Chávez para EU. Mientras él es libre para insultar cuando se refiere a Bush y al "imperio" de EU, y quiere claramente reducir la influencia de EU en América Latina, la mayor amenaza que él plantea es que EU tome su retórica combativa muy en serio y adopte polí­ticas erróneas que podrí­an enajenar a paí­ses más moderados en la región. De la misma manera que Chávez tiene poca razón para involucrarse en una disputa que involucra a Colombia y Ecuador, Bush tiene poca causa para arrastrar a Venezuela en una cuestión que involucra a Colombia y EU.

EU, discutiblemente hizo más daño a su influencia en la región con su firme apoyo a Colombia ante la OEA por un ataque, que toda la región ha condenado como una violación de la integridad territorial de lo que puede ganar premiando a un aliado con un TLC. El argumento que al no aprobar el TLC podrí­an debilitar la percepción de EU en la región y por tanto reducir su peso con otros paí­ses es difí­cil de sostener, en especial porque el contra-argumento es convincente. Si el congreso de EU asume una posición de principio sobre el TLC con Colombia, sobre bases de derechos humanos y de trabajo, muchos de los gobiernos de izquierda en la región serí­a bastante probable que apoyen la decisión y no que asuman que EU no acompaña a sus aliados.

Está lejos de ser cierto que un TLC con EU podrí­a incrementar la prosperidad económica en Colombia, fortaleciendo la democracia y por extensión aplicar un golpe a las Farc. Los primeros resultados del tratado comercial Cafta-DR, por ejemplo, no es uniformemente positivo: el aumento de las exportaciones de EU a Centroamérica supera el aumento de las exportaciones en dirección opuesta.

Vale reiterar, a la luz de la decisión de Bush de investigar las tres computadoras, que los files de las computadoras de las Farc deben tratarse con extrema cautela, pues es probable que reflejen la distorsionada visión de la realidad y nostálgicos pensamientos. El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, minimizó la utilidad de los contenidos de las computadoras, esta semana. Dijo que ni siquiera la Interpol podrí­a establecer si eran genuinos. Sin embargo, así­ como está mal que Bush (y Colombia) le den mucho significado a los files cuando (aún) no pueden ser considerados evidencia sólida, que Chávez se apresuró a subestimar: "No se sorprendan si esa computadora tiene una foto mí­a con bin Laden y [el lí­der de las Farc, Manuel] Marulanda," dijo esta semana.

Chávez tradicionalmente se aprovecha del tipo de crí­ticas lanzadas por Bush. Le da la oportunidad para expresar, como hace Cuba, que las dificultades del paí­s pueden atribuirse a factores externos. Aunque hay crecientes sugerencias que la escasez de alimentos (aludidos por Bush) y la inseguridad interna están minando su apoyo. Chávez sabe que debe abordar esas cuestiones si quiere evitar un revés en las elecciones municipales de octubre. Dos encuestas difundidas la semana última muestran que su apoyo cayó a su más bajo nivel por cuatro años (34% y 37%). Aunque las encuestas no calibran correctamente la popularidad de Chávez en los barrios -pilares de su apoyo- ellas implican, como el revés sufrido en el referéndum en diciembre, que es probable que Chávez tenga menos tiempo para plantear una amenaza a la seguridad nacional de EU en el futuro.

  • El alto comando de las Farc

Las Farc han designado a Mauricio Jaramillo, "el médico", para reemplazar a Iván Rí­os en su alto mando, o secretariado. Jaramillo, de 56 años, es un doctor entrenado, estaba a cargo de los hospitales móviles de las Farc y es el doctor personal del ahora enfermo lí­der de las Farc, Manuel Marulanda. Una declaración de las Farc atribuye el asesinato de Rí­os el 7 de marzo a infiltrados del ejército. Rí­os fue muerto por su guardaespaldas, Pablo Montoya, "Rojas", que cercenó la mano derecha de Rí­o para presentarla a las autoridades. El está exigiendo la recompensa de US$2,5m que el gobierno ofrecí­a por la captura de Rí­os.