Informe Especial - Julio de 2007
GUATEMALA: Menchú busca poner en el mapa a Indios y mujeres
Rigoberta Menchú, Nobel de la Paz, lanzó un esfuerzo para convertirse en la primera indígena presidenta de Guatemala, como también la primera mujer presidenta. Fundó un partido político indígena, Winaq, pero no pretende competir basada únicamente en la fuerza del apoyo de los pueblos indígenas, incluso aunque ellos, en conjunto, suman más de la mitad de la población de Guatemala. Ella concretó una alianza con otra prominente mujer política, la diputada Nineth Montenegro.
Menchú anunció el lanzamiento de su partido político, Winaq, en febrero de este año. Winaq es una palabra Quiché usada frecuentemente para significar hombre o persona, pero los promotores del nuevo partido dicen que tiene la connotación de humano o persona completa. Desde su inicio, Menchú declaró que Winaq no sería un partido exclusivamente indígena, sino "una expresión multicultural y multilingual [...] diferente a los partidos políticos tradicionales, que satisfará las aspiraciones de todos los guatemaltecos". Agregó explícitamente que el ingreso a Winaq estará abierto a los mestizos, o personas de razas mixtas que forman la mayor parte del resto de la población de Guatemala.
Antes de terminar febrero, Menchú anunció que las negociaciones con el Movimiento Amplio de Izquierda (MAIZ), una coalición liderada por ex guerrilleros de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), habían terminado en nada, y que ella había concretado una alianza con Encuentro por Guatemala (EG), el partido establecido en 2005 por Nineth Montenegro, famosa por su trabajo al frente del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), la ONG que abogaba por los derechos de las víctimas de la represión durante el largo conflicto interno de Guatemala.
Montenegro había sido electa al congreso bajo la bandera de la Alianza Nueva Nación (ANN), un partido formado por escindidos de la URNG liderados por Jorge Ismael Soto. En el plano personal, Menchú y Montenegro tienen un importante aspecto en común: ambas sufrieron pérdidas personales por la represión (Menchú, perdió a su padre; Montenegro, a su esposo).
Aunque no está formalmente registrado, EG ha completado las formalidades necesarias. Ha recolectado más de las 15.000 firmas requeridas y constituyó asambleas en 13 de los 22 departamentos, incluidos distritos electorales clave como Guatemala, Quetzaltenango y Alta Verapaz. En los nueve departamentos restantes, la población indígena es una abrumadora mayoría. Los líderes de Winaq dicen que su partido tiene muchos seguidores en 70 municipalidades de 12 departamentos de las sierras, incluidos Huehuetenango y Quiché.
El atractivo de Menchú para la población no-indígena se ha visto fortalecida con la selección de Luis Fernando Montenegro como candidato a vicepresidente. Un cofundador del EG, Montenegro es un que exportador de café que fue presidente de su asociación industrial, la poderosa Asociación Nacional del Café, y del aun más poderoso Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif), que cobija a las asociaciones empresariales.
Por ahora, lo que la mayoría de los analistas guatemaltecos concederá es que Menchú podría restarles votos a otros contendientes principales. La especulación acerca de que el posible efecto "cataclismo" de su candidatura en realidad se produzca, en muchos casos tiene la intención de evitar esa posibilidad. Una excepción es la revista de izquierda Envío, que dijo en marzo: "Una cosa puede predecirse: que se desaten todos los demonios del racismo si la candidatura de Menchú no sólo cuaja sino que parezca tener una chance de éxito. Muchos más demonios si, como él ha anunciado, el Presidente boliviano Evo Morales provee asesoramiento para el intento presidencial de Menchú." Sin embargo, agrega: "Otra cosa también queda claro. Que su candidatura con el movimiento indígena y los mestizos se haya materializado es, quizá, una chispa de luz en el fuego de un nuevo futuro."
Respuesta pública
Las elecciones se harán en setiembre. La campaña comenzó formalmente recién en mayo, y funcionarios de EG dicen que no avanzan a todo motor porque la carencia de recursos para hacerlo. Aun así, cuando Menchú apareció por primera vez en un sondeo de CID-Gallup, a principios de mayo, ella atraía 10% de las preferencias de los votantes. Delante estaban Alvaro Colom, de Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), con 37%, y el general retirado Otto Pérez Molina del Partido Patriota (PP), con 15%. Quizá el rasgo más revelador de esos resultados fue la declinación en el apoyo a Colom y Pérez Molina desde enero: seis y tres puntos porcentuales respectivamente.
Algo que debe tenerse en mente es que la participación indígena en los gobiernos locales se ha estado incrementando rápidamente durante la década pasada. En 1985, sólo 59 de las 325 municipalidades estaban gobernadas por alcaldes indígenas. Para 2003, la proporción se elevó a 112 de 331 municipalidades. Para poner en perspectiva: en los 11 departamentos con la más alta proporción de población indígena hay 197 municipalidades. Ese éxito municipal no ha sido replicado en el congreso, donde durante el mismo periodo la proporción de representantes indígenas no ha excedido del 8%.
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Ascenso en las alcaldías indígenas
*Este total incluye a la primera mujer alcalde, en Tactic, Alta Verapaz. Fuente: TSE y Fundación Rigoberta Menchú Tum, cit. Mujeres Indígenas y Gobernabilidad en Guatemala. |
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