Informe Especial - Julio de 2007
PAISES ANDINOS: Intento por configurar políticas regionales
Once organizaciones de seis países se reunieron en Cuzco, Perú, en julio de 2006 para lanzar la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, que aspiraba representar a los pueblos indígenas de toda la región andina. Ellas establecieron una agenda que convoca a que todos los países de la región sean "re-fundados como estados plurinacionales" en los cuales los territorios de los pueblos indígenas son intocables y gobernados de acuerdo a las tradiciones indígenas. Aunque algunas de las organizaciones participantes han jugado importantes roles políticos en sus países, ninguna de ellas es un partido político.
Fue una reunión inusual. Estaban representados Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia y Perú -pero no Venezuela, pese al hecho que la reunión emitió una declaración de "solidaridad con el proceso social y progresista de los gobiernos de Venezuela, Cuba y Bolivia". De las 11 organizaciones fundadoras, sólo seis eran explícitamente indígenas. Además, en su documento final, ellos se declaran representantes de 16 llamados pueblos indígenas andinos -bastante menos de los que varios de los participantes usualmente afirman representar.
En la lista estaban los Quechua, el mayor grupo indígena en Bolivia y Perú, y también presente en Argentina y Chile; los Kichwa, el más grande grupo en Ecuador; los Aymara, el segundo mayor en Bolivia y Perú, y presente también en Chile; y los Mapuche, el mayor grupo en Chile, también presente en Argentina. El único grupo colombiano mencionado fue el pueblo Guambiano, que está en octavo lugar, por su tamaño. Ausentes en la lista estaban los pueblos amazónicos de Bolivia, Perú y Ecuador (aunque en el último, los Kichwa del Amazonas es el tercer más grande grupo). Por otro lado, estaban incluidos un número de grupos menores de Bolivia (Chuwi, Larecaja, Kallawaya, K'ana, Killaka, Uru), Ecuador (Cayambi, Sarapuro) y un subgrupo Mapuche (los Lafquenche) a ambos lados de la frontera de Chile y Argentina.
Tres de las organizaciones fundadoras, aunque predominantemente indígenas, no se identificaban explícitamente como tales. Ellas son: la Confederación Sindical Unica de Trabajadores y Campesinos de Bolivia (CSUTCB); la Confederación Nacional Agraria (CNA), del Perú, y la Confederación Campesina del Perú (CPP), que provienen de la época cuando las comunidades indígenas rurales de esos países se organizaron en términos de su identidad como "campesinos". La CSUTCB -actualmente dividida- es, quizá, la organización que ha representado mejor a los pueblos indígenas de Bolivia. La Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería (Conacami) es una organización militante que representa a las comunidades peruanas, predominantemente indígenas, que se oponen a la penetración y ocupación de sus territorios por las compañías mineras.
La Confederación de las Nacionalidades y Pueblos Kichwas del Ecuador (Ecuarunari) constituye el núcleo de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie): representa a los más grandes grupos indígenas del país y se ha convertido en el defensor de los amplios intereses indígenas. El Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyo de Bolivia (Conamaq) es por lejos mucho más claro en su naturaleza política: busca el reconocimiento oficial para las formas indígenas tradicionales de gobiernos locales.
La agenda
La Coordinadora declara que ha sido formada para poner fin a la práctica bajo la cual otros (el Banco Mundial, BID, la Comunidad Andina, CAN, gobiernos, ministerios y ONGs) pretendan "traducir" o "interpretar" las demandas de los pueblos indígenas. En cambio, dicen, "Ahora nosotros los invitamos a ellos para debatir las propuestas de nuestros pueblos."
Al tope de agenda indígena andina propuesta por la Coordinadora, está la declaración que los territorios de los pueblos indígenas son "intangibles" -en verdad, que ellos deben ser "reconstituidos", junto con las instituciones de los pueblos indígenas. Eso está acompañado con la exigencia de prohibir la privatización o "mercantilización" del agua "y la Madre Tierra", y la expulsión de las compañías transnacionales de los territorios indígenas.
La agenda también incluye la demanda que todos los gobiernos andinos deben firmar, ratificar e implementar la Convención 169 de la OIT (sobre los derechos de los pueblos indígenas); que la autonomía y el autogobierno de los pueblos indígenas sean respetados, como también sus derechos colectivos a la cultura, identidad, salud y educación, más el derecho a ser consultados sobre cualquier política o proyecto relacionados con los recursos naturales, y de vetarlos.
La Coordinadora propone que esos derechos reciban status constitucional, a través de asambleas constituyentes en las que deben incluirse a representantes de los ayllus, markas y comunidades "no vía partidos o elecciones tradicionales". En el mismo sentido, la agenda pide la "participación política en los procesos nacionales, basados en el trabajo de las comunidades, para que ellas puedan guiarlos y tomar las decisiones." Para el futuro, la agenda prevé la creación de la "confederación de las nacionalidades y pueblos indígenas del Tawantinsuyo y del Abya Yala". Tawantinsuyo es el nombre que los Incas daban a su imperio; Abya Yala es como el pueblo Kuna de Panamá y Colombia de estos días, llamaba a su tierra antes de la llegada de los españoles -y, por extensión a América Latina indígena.
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Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas Argentina Organización Nacional de Pueblos Indígenas de Argentina (ONPIA) Bolivia
Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyo de Bolivia (Conamaq) Chile
Coordinación de Identidades Territoriales Mapuche (CITEM) Ecuador Confederación de las Nacionalidades y Pueblos Kichwas del Ecuador (Ecuarunari) Colombia Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) Peru
Confederación Campesina del Perú (CCP) |