Informe Latinoamericano – 29 de marzo de 2012 (ISSN 1741-7317) (IL-12-13)
EL SALVADOR: ¿A qué se debe la brusca caída en los homicidios?
El Salvador posee la nada deseada distinción de tener una de las más altas tasas de homicidios en el mundo, por lo tanto no debería ser una sorpresa para el gobierno que el súbito desplome de esta tasa haya atraído tanto la atención. La línea del gobierno es que la dramática caída en el número promedio de homicidios, que de 14 descendió a seis por día desde el 9 de marzo, se debe a una mayor eficiencia de la policía. La publicación investigativa online, El Faro, sostiene que la caída se debe a un acuerdo concretado entre el gobierno y las bandas criminales, que permite a los líderes de las maras mudarse de la prisión de máxima seguridad de Zacatecoluca a prisiones menos estrictas a cambio de que ellos establezcan una tregua entre las pandillas.
En las dos semanas hasta el 22 de marzo, fueron asesinadas 79 personas, una caída del 59% del promedio de este año hasta el 8 de marzo, de 93 personas asesinadas por semana. El Faro sostuvo el 14 de marzo que la caída se produce después de que 30 líderes de las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18 fueran transferidos de Zacatecoluca bajo el acuerdo. El gobierno se tomó dos días para responder a este informe, pero cuando lo hizo negó que existiese alguna clase de acuerdo con las pandillas: el ministro de seguridad pública, David Munguía Payés, sostiene que los líderes de las maras fueron trasladados por una mezcla de motivos: de seguridad y humanitarios. Nelson Rauda, el director del sistema penitenciario alegó, de cierta manera poco verosímil, que un envió de cohetes LAW y rifles Dragunov habían entrado al país varios meses atrás y que las autoridades temían que las pandillas podrían estar planeando sacar a sus líderes de la prisión de Zacatecoluca.
El obispo castrense Fabio Colindres y el ex legislador y guerrillero Raúl Mijango dieron una conferencia de prensa el 20 de marzo durante la cual afirmaron que ellos se habían comprometido en la mediación entre las dos pandillas con la Iglesia Católica Romana; que el pacto había sido concretado con el conocimiento del gobierno, pero sin su participación. Dijeron que los líderes de las pandillas les habían contactado para que mediaran. Mijango dijo que representantes de ambas pandilals elaboraron el pacto.
Las pandillas emitieron una declaración conjunta el 23 de marzo (con fecha de cuatro días antes), negando categóricamente que ellos habían negociado nada con el gobierno –“estamos hartos de políticos corruptos y mentirosos porque hemos sido defraudados antes”– pero sostuvieron que ellos se han sometido “a un profundo proceso de reflexión y análisis” desde el año pasado después de las conversaciones con la Iglesia Católica y Mijango. La declaración continúo diciendo que ambas pandillas aceptaron que ellos eran parte del problema “como una consecuencia de la guerra y causas sociales de exclusión, marginación, represión y supervivencia.”
La declaración arremetió contra El Faro y su director Carlos Dada por “jugar con nuestras vidas y la de tanta gente inocente con perversas y falsas afirmaciones”. Pero la decisión del traslado de los altos líderes recluidos luce muy coincidente para decir lo menos, y las variadas explicaciones muy confusas en el mejor de los casos. La inconfundible ironía es que muy recientemente el Presidente Mauricio Funes afirmó que tanto como el 90% de los homicidios en el país fue resultado de la violencia entre pandillas [IL-12-11]. Si las órdenes provenientes de los líderes de las panidllas en prisión fueron responsables de la casi inmediata caída de más del 50% en la tasa de asesinatos, esto agrega credibilidad a su argumento que esta es la causa principal de las muertes violentas en el país. Sin embargo, es difícil pensar que la tregua entre las dos pandillas dure indefinidamente -los miembros de pandillas citados en la nota de El Faro afirman eufemísticamente que a ellos se les había dicho que tomen “una vacación” –por lo tanto, si la tasa de asesinatos súbitamente se eleva, la afirmación del gobierno de que había descendido debido a la mayor eficiencia de la policía lucirá altamente sospechosa.