Informe Latinoamericano – 28 de mayo de 2015 (ISSN 1741-7317) (IL-15-21)
RASTREANDO TENDENCIAS
VENEZUELA | Merentes niega rumores de dolarización. El presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Nelson Merentes, ha desechado la “campaña de rumores” acerca de la dolarización, que en la semana pasada se habían intensificado juntamente con el continuado deslizamiento en la tasa de cambio en el mercado negro, que en un punto llegó a más de BF400/US$1 para después volver a alrededor de BF366/US$1. La tasa de cambio oficial de libre flotación, el Simadi, cerró en BF199,9/US$1 el 25 de mayo, de acuerdo a los últimos datos del BCV.
Merentes no negó que el BCV estaba celebrando reuniones con las autoridades del sector financiero público y privado acerca de cambios potenciales en el sistema de la tasa de cambio del país, que está crecientemente distorsionada en medio de la continuada escasez del dólar de EU, fuertemente exacerbada por la política monetaria expansionista del BCV. Mientras que las reservas internacionales se han hundido ahora a solamente US$17mm, la amplia provisión monetaria M2 continúa creciendo a una tasa alucinante conduciendo la inflación a través del techo.
El Diputado Jesús Faría, del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), quien ocupa un sitio en el comité de finanzas del congreso, dijo que los rumores de dolarización eran parte de la ‘guerra económica’ que se desarrolla contra el país por las fuerzas internacionales de la Derecha. “Nunca nos volveremos un apéndice de la economía norteamericana”, Faría le dijo a Globovisión.
Sin embargo, Faría reconoció que las discusiones estaban en marcha acerca de la simplificación del existente sistema de tres niveles, con vista a moverlo a dos tasas de cambio, una fija y otra libre, por ejemplo.
Los rumores de dolarización, que han estado retumbando desde abril, realmente despegaron después de que Ford Venezuela a principios de mayo, dijera que había llegado a un acuerdo con el gobierno de Caracas para vender parte de sus acciones en dólares, con el fin de paliar la escasez de dólares, que habían obligado a la empresa a paralizar la producción por falta de piezas importadas.