Brasília bulle con las especulaciones sobre cuáles son los ministros que perderán sus puestos en la reorganización de gabinete que muchos esperan, pero que los funcionarios del gobierno siguen diciendo que no tendrá lugar, al menos no aún. Lo que sí fue confirmado es que el 18 de noviembre, al completar esta edición, el Presidente Lula da Silva programó una reunión con representantes de todos los partidos aliados, 'para revisar los logros del ejecutivo en 2003 y bosquejar las directrices para 2004.'
Eso sólo fortaleció la especulación que una reorganización era inminente. Por cierto, hubo suficientes presiones sobre Lula para que haga cambios, sobre todo del Partido do Movimento Democrático Brasileiro (PMDB), que ha insinuado abiertamente que ya llegó el tiempo de ser premiado con algún cargo en el gabinete por el apoyo que proveyó al gobierno en votos en el congreso sobre sus propuestas de reformas. El PMDB es un aliado importante, pues el bloque más grande en el senado y el segundo más grande en la cámara de diputados.
Hubo comentarios que el PMDB estaría satisfecho con ministerios como el de telecomunicaciones (ahora está Miro Teixeira), transporte (Anderson Adauto) y educación (Cristovão Buarque). Este último ha sido mencionado por varios comentaristas como candidato a ser cambiado luego de su crítica abierta al ejecutivo por escatimar fondos para su cartera.
También citados como candidatos a ser reemplazados, pero de dentro de la serie de socios originales del gobernante PT, fueron José Graziano (seguridad alimenticia y esquema hambre cero), Benedita da Silva (seguridad social), Olívio Dutra (ciudades), y Roberto Amaral (ciencia y tecnología).
La oposición se dio un festín con las especulaciones y la anunciada revisión del desempeño del gobierno. Sus posiciones fueron ilustradas por el senador Jorge Bornhausen del Partido da Frente Liberal (PFL), que la semana pasada dijo: 'Comenzar a pensar sobre la renovación del gabinete antes del fin del primer año en el poder, sólo prueba la falta de confianza del Presidente en sus ministros.' Y agregó que Lula debe realizar los cambios 'tan pronto sea posible' para así minimizar los 'problemas de imagen' que algunos de sus ministros habían estado causando. Desde dentro del propio círculo de Lula, el mensaje que se lanzó es que no se ha tomado aún decisiones sobre los reemplazos ministeriales, y en cualquier caso, no se harían cambios antes de enero.
Fracasa el 'consenso' en mini-cumbre
Un intento de realizar una mini-cumbre en Brasil inmediatamente después de la cumbre Ibero-Americana, no prosperó. Organizada por el BID, tenía la intención de discutir la construcción de un 'consenso político regional', que parecía ser una continuación del 'consenso Buenos Aires' emitido por Lula y el Presidente de Argentina, Néstor Kirchner. La mayoría de los invitados tenían su agenda llena, y el propio Lula dijo que sólo podía participar en la sesión de clausura. Por tanto, sin consenso regional, por ahora.
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