La competencia para suceder a Enrique Iglesias como presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ya se está comparando con la reciente y reñida elección del nuevo secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA). Aunque es aún más confuso como resultado de riñas dentro de uno de los grandes países votantes, México, sobre quién debe designar al nominado por el país. El resultado no es una cuestión menor, pues el presidente del BID ha sido tradicionalmente mucho más que la cabeza de un banco de desarrollo regional.End of preview - This article contains approximately 1052 words.
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