El banco central sorprendió y alarmó al gobierno elevando en 0,25 de punto porcentual, a 7,25%, las tasas de interés el 25 de abril. Agustín Carstens, el ministro de economía, hizo una rara crítica a la conducción de la política monetaria del banco central, diciendo que el incremento fue precipitado, lo que asustó incluso más a los mercados. Carstens hizo que sus funcionarios emitieran una aclaración el 2 de mayo, diciendo que el ministerio de finanzas respeta la decisión del banco central. Lo que los mercados temían era un conflicto entre el banco central y el ministerio de finanzas sobre la política económica.End of preview - This article contains approximately 979 words.
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