Es casi como si el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y su
par venezolano Hugo Chávez estuviesen compitiendo uno con otro para demostrar
quién puede hacer el más grande gesto de buena voluntad. Aún reciente el anuncio
de Santos que Colombia extraditaría al supuesto cabecilla venezolano de la
droga, Walid Makled, a su país nativo y no a EU [IL-11-16], Chávez accedió
prontamente a un requerimiento de Santos para que arreste y entregue a un hombre
descrito por Santos como el propagandista principal de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (Farc) en Europa, tan pronto como un avión comercial
en el que viajaba, aterrizó en Caracas.End of preview - This article contains approximately 1287 words.
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