El “viento de cola" que ha ayudado al reciente fuerte crecimiento de
la economía, continúa soplando. El hecho que numerosos economistas usen una
expresión climática para describir el boom económico del país es indicativo de
la dependencia de las exportaciones agrícolas, especialmente la soja, que están
supeditadas a las condiciones climáticas favorables y a los fuertes precios
internacionales de las materias primas. Los precios internacionales de las
materias primas permanecen altos y Argentina está aprovechando su record año en
año en la cosecha de soja, que es en gran medida responsable del crecimiento
económico de 8,7% año en año en febrero, según informó el instituto nacional de
estadísticas (Indec), la semana pasada. La cuestión clave es si este boom
agrícola permitirá un modelo de desarrollo más estable con la reinversión en el
desarrollo del sector industrial.End of preview - This article contains approximately 546 words.
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