El Presidente de Perú, Ollanta Humala, esperó sólo 136 días antes de reemplazar a su primer ministro y a la mitad de su gabinete. No tiene precedentes en la reciente historia de Perú que un gabinete inicial haya durado tan poco tiempo. El primer ministro, Salomón Lerner, renunció el 10 de diciembre. El catalizador fue el malestar social en el departamento de Cajamarca en el noroeste sobre la propuesta minera de cobre y oro de Conga –pero eso solamente no hubiese provocado su partida. La razón subyacente fue su fracaso en unir al gabinete pluralista del gobierno de Humala detrás de su política central –crecimiento económico con inclusión social– lo que hizo que el gobierno luzca incoherente y desorganizado. Su sucesor, el ex instructor militar de Humala, Oscar Valdés, impondrá más orden, ¿pero a qué costo? End of preview - This article contains approximately 2040 words.
Subscribers: Log in now to read the full article
Not a Subscriber?
Choose from one of the following options