El Presidente Ricardo Martinelli una vez más ha sido forzado a volver a la mesa de negociaciones con los grupos indígenas sobre la extracción y el uso de los recursos naturales. Después del malestar del mes pasado en medio de sus intentos para dejar de lado su promesa de no abrir el sector minero a la inversión de un gobierno extranjero [IL-12-07], el estallido de protestas sobre otra demanda clave de los indígenas –la suspensión de los proyectos hidroeléctricos– forzó a Martinelli a negociar. Las variadas reacciones dentro del sector indígena ante el último acuerdo, junto con las idas y venidas de Martinelli sobre la cuestión, sugiere que es improbable un final definitivo en las tensiones.End of preview - This article contains approximately 590 words.
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