El escándalo centrado en el empresario Carlos Augusto Ramos (‘Carlinhos Cachoeira’) se vuelve más grande día a día. Fernando Cavendish y Carlos Pacheco, el propietario y el director respectivamente del gigante de las construcciones de Brasil, Delta Construções, se apartaron de la compañía el 25 de abril. Ese mismo día, la policía federal en el estado de Goiâs, actuando en conjunto con el ministerio público federal, arrestaron y llevaron a la cárcel al ex director de la compañía, Claudio Abreu, y emitió órdenes de detención contra varios otros miembros de la compañía, empleados públicos y políticos en los estados de Anápolis, Goiâs, São Paulo y en el distrito federal de la capital, Brasília.End of preview - This article contains approximately 1541 words.
Subscribers: Log in now to read the full article
Not a Subscriber?
Choose from one of the following options