Cuán rápidamente cambian las cosas. Hace solamente tres meses el gobierno estaba disfrutando de la extendida aclamación pública y política por planear y dirigir con éxito la captura del líder de la facción de Sendero Luminoso (SL) en el valle del Alto Huallaga, Florindo Eleuterio Flores Hala, alias ‘Artemio’. Ahora el Presidente Ollanta Humala enfrenta la pérdida de dos ministros de primera línea y posiblemente incluso la de su primer ministro debido a las negativas consecuencias de una “impecable” operación montada a mediados de abril para liberar a rehenes del consorcio de gas de Camisea, que habían sido capturados por la facción del SL en el más sureño Valle de los ríos Apurímac y Ene (Vrae) a principios de mes. End of preview - This article contains approximately 687 words.
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