Los aspectos más memorables del primero de los dos debates presidenciales televisados, el 6 de mayo, fueron el desempeño de un candidato que no tiene ninguna chance de ganar las elecciones del 1 de julio, Gabriel Quadri de la Torre, y la breve aparición de una ex modelo de Playboy, ligera de ropas. De todos modos, el debate marcó un claro triunfo para Enrique Peña Nieto, del principal partido de oposición, el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Este nunca fue un foro en el cual él esperaba lucirse, pero considerando la ventaja que él ha acumulado en las encuestas de opinión él simplemente podía permitirse permanecer en la defensiva mientras la responsabilidad de atacarlo recaía sobre sus rivales. Eso fue lo que hicieron –pero no lograron asestar ningún golpe realmente significativo.End of preview - This article contains approximately 1012 words.
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