Colombia ha dado un primer gran paso hacia la política alternativa antidrogas que el Presidente Juan Manuel Santos ha estado alentando a otros a debatir. Ha promulgado una ley que clasifica la adicción a las drogas como un problema de salud pública, que el estado está obligado a abordar a través de tratamiento y prevención. Esto no implica la despenalización del comercio de drogas o abandonar las políticas dirigidas a reprimir su producción y tráfico –aunque Santos ha anunciado que las mismas serán levemente ajustadas.
End of preview - This article contains approximately 519 words.
Subscribers: Log in now to read the full article
Not a Subscriber?
Choose from one of the following options