“Un derecho soberano”. Así es como el Presidente Evo Morales está describiendo la propuesta de construir una granja de peces en la región de Potosí, que utilizaría aguas del río Silala, que nace en Bolivia pero es usado como recurso hídrico en Chile. La insistencia de Morales en que el proyecto no representa una “agresión o provocación” para Chile aún no convence a la administración del Presidente Sebastián Piñera. La cuestión está amenazando en convertirse en la última fuente de tensión en las relaciones bilaterales, que han ido empeorando constantemente desde el anuncio de Bolivia el año pasado, de que estaba planeando llevar su histórico reclamo contra Chile en relación a la Guerra del Pacífico (1879-1883), cuando perdió su costa del Pacífico, ante las cortes internacionales.
End of preview - This article contains approximately 662 words.
Subscribers: Log in now to read the full article
Not a Subscriber?
Choose from one of the following options