Ya se ha convertido en un patrón conocido.
Como fue el caso con la elección general en el 2011 y con la votación municipal del 2008 –la primera elección que tuvo lugar desde que el Presidente Daniel Ortega asumió el poder en el 2007– las secuelas de la reciente votación municipal, que vio al
Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Ortega tomar 134 de las 153 municipalidades del país [
IL-12-44],
han sido empañadas por alegatos de fraude, violencia mortal y grandes preocupaciones de los grupos de la sociedad civil local con relación a la credibilidad del proceso electoral. Pero el control con mano de hierro de Ortega sobre el país, y el fracaso de la comunidad internacional de hacer un seguimiento de cualquier queja sugieren que, como antes, los resultados se mantendrán tal como están.
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