El simbolismo era inconfundible. Mientras el Presidente Felipe Calderón encabezaba las celebraciones del Día de la Revolución el 20 de noviembre, el 102
do aniversario del comienzo de la guerra revolucionaria para derrocar al dictador Porfirio Díaz, el líder izquierdista, Andrés Manuel López Obrador, concluyó el primer congreso de su Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Mientras López Obrador ha dejado en claro que él no tiene absolutamente ninguna intención de buscar el derrocamiento de Enrique Peña Nieto, quien sucederá a Calderón el 1 de diciembre, él está intentando comenzar una revolución para transformar la política tradicional en México.
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