El tiempo se está acabando rápidamente para que los congresos de los estados de México armonicen sus legislaciones con la reforma político-electoral aprobada por el congreso federal. Más de la mitad de los estados del país celebrarán elecciones en el 2015, y en dos de éstos estados –Jalisco y Nuevo León– aún falta ajustar las legislaciones estatales con la reforma. Dos de los principales partidos de México están enfrentados sobre puntos menores dentro de la reforma y ambos culpan el uno al otro, pero hay mucho más que las elecciones en juego. El presidente del opositor Partido Acción Nacional (PAN), Gustavo Madero, también ha condicionado el apoyo de su partido a la sumamente importante legislación secundaria ligada a la reforma energética y a reforma de las telecomunicaciones al hecho de que los estados adopten la reforma político-electoral. Madero no puede echarse atrás sin perder prestigio, pero en última instancia esto podría significar que será el PAN y no el nacionalmente gobernante Partido Revolucionario institucional (PRI) el que tenga que hacer concesiones.End of preview - This article contains approximately 758 words.
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