El Presidente Felipe Calderón se reunió con el Presidente de
EU, Barack Obama en la Casa Blanca el 3 de marzo. La quinta reunión entre los
dos líderes fue claramente la más difícil hasta ahora. En la etapa previa a la
reunión, ambas partes señalaban el resultado que deseaban de la cumbre. Calderón
lo fue haciendo crecientemente claro, culminando en una serie de entrevistas con
el Washington Post poco antes de reunirse con Obama, que él deseaba que
el embajador de EU en México, Carlos Pascual, sea retirado. Las dos principales
ambiciones que EU deseaba obtener de la cumbre fueron tener a los dos
sospechosos acusados de la muerte de un agente de Immigration & Customs
Enforcement (ICE) extraditados para afrontar juicio en EU, y persuadir a México
que deje de lado su prohibición que funcionarios de EU porten armas en México.
Aunque EU obtuvo más que México de la cumbre, el único resultado claro fue el
anuncio de otro intento para resolver la antigua disputa sobre el acceso de
camiones mexicanos de carga en las carreteras de EU.End of preview - This article contains approximately 1514 words.
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