“Un cambio administrativo dirigido a acelerar el proceso de la
reforma agraria." Así fue cómo explicó el gobierno del Presidente Evo Morales su
decisión de desprenderse de Juan Carlos Rojas, el titular del instituto de
reforma agraria (INRA) de Bolivia, después de cuatro años y medio en el cargo.
Una explicación más probable fue una indiscreción de Rojas tres semanas antes,
que resultó embarazosa para el gobernante Movimiento al Socialismo (MAS). De
todos modos, la partida de Rojas hizo que la atención se concentrase en lo que
es una plataforma central de la nueva constitución de 2009 -la redistribución de
la tierra de los ricos a los pobres.End of preview - This article contains approximately 880 words.
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