“Una batalla perdida pero no una guerra perdida”. Esa fue la respuesta de la ex Primera Dama, Sandra Torres, a la resolución definitiva de la corte constitucional (CC) que la deja fuera de la carrera presidencial del 11 de setiembre a ella y a la gobernante de centro-izquierda Unidad Nacional de la Esperanza (UNE y su aliado de tendencia de derecha, Gran Alianza Nacional (Gana) sin candidato. Saludada por algunos como un “estímulo” para las instituciones de Guatemala, particularmente dados los temores iniciales que la UNE no respetaría el veredicto o el proceso electoral resultante, la decisión deja al actual favorito, el derechista ex general Otto Pérez Molina del Partido Patriota (PP) cerca de una victoria casi segura, aunque con las encuestas recientes que lo muestran decayendo, una victoria en la primera ronda podría ser elusiva.End of preview - This article contains approximately 1308 words.
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