La erradicación de la coca se reanudó el 23 de agosto en el Alto Huallaga, sólo una semana después que el ministro del interior, Oscar Valdés anunció su suspensión a fin de que el nuevo gobierno rediseñe las políticas antinarcóticos de Perú. La corta duración de la “pausa” en la erradicación sugiere que todo se trataba de un gesto político: una semana es insuficiente para lograr algo de cierta importancia, sin mencionar el programa antidrogas de larga data. Hasta que el gobierno presente los resultados de su proceso de evaluación la suspensión parecerá improvisada.End of preview - This article contains approximately 617 words.
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