Parece inconcebible, pero Uruguay en realidad consideró escenarios de guerra con Argentina cuando la disputa sobre la construcción de una planta de pulpa de celulosa en su lado del Río Uruguay alcanzó un estado de extrema tensión en 2007. Esta confesión, sorprendentemente franca del ex presidente Tabaré Vázquez (2005-2010) el 11 de octubre desató una ráfaga de comentarios. A los dos días de sus comentarios, Vázquez había anunciado que se retiraba de la actividad política pública sobre la base que él inadvertidamente había causado una tensión diplomática. Cuando eso ocurría, la tensión real se manifestaba dentro de la gobernante coalición de Izquierda, el Frente Amplio (FA).End of preview - This article contains approximately 1653 words.
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