Unos 60 manifestantes irrumpieron en el viejo edificio del congreso en Santiago el 20 de octubre, interrumpiendo la reunión de un comité al cual asistía el ministro de educación, Felipe Bulnes, para exigir que los legisladores enmienden la constitución para permitir referendos vinculantes sobre la educación y el medioambiente. El presidente del senado, Guido Girardi, de la Izquierda de la opositora Concertación, se rehusó a que los manifestantes fueran desalojados enérgicamente por la policía: él declaró que el congreso es una institución pública que pertenece al pueblo. De ese modo, Girardi estaba haciendo un gesto populista como su coalición estaba buscando tener relevancia de cualquier manera en medio de la larga prueba de fuerza del gobierno con los estudiantes en protesta. El también estableció un precedente perturbador en una democracia al alentar indirectamente que cualquier grupo de interés invada el congreso a fin de obtener sus objetivos.End of preview - This article contains approximately 670 words.
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